Si no viniste a darlo todo…
Sutterstock / La República
Enviar

Esa frase me llegó mucho hace unos días que tuve una ligera discusión emprendedora con una pizzería en Atenas el pasado lunes 16 de octubre.  Me fijo en la página en Facebook a qué hora cierran y decía a las 8pm, al ser las 6:50 llamé para hacer un pedido adonde me indicaron que no iban a darme el servicio porque decidieron cerrar temprano. La forma en la que me atendió la persona me molestó y procedí a generar un comentario en el Fan Page de la pizzería.

Minutos después y para sorpresa mía recibí una respuesta que nunca creí ver en un dueño de negocio: “yo no vivo para trabajar, trabajo para vivir, estoy muy cansado y quise cerrar temprano”. Fue tal mi asombro que procedí a utilizarlo como caso de ejemplo ante la comunidad de mi Facebook y ver qué opinaba la gente. La reacción fue interesante, la mayoría claramente reprochaban tal signo de mediocridad y soberbia mientras que un par de personas (no emprendedoras hasta donde entiendo) buscaron defenderlo.

La anterior situación me hizo reflexionar sobre qué actitud deben de tener los empresarios ante la crítica, los problemas, los errores y por sobre todo las adversidades, me parece que al pizzero le recomendaría lo siguiente, y así evitar problemas en redes sociales y ser comidilla online:

  1. Guarde la calma: Si bien un cliente no siempre tiene la razón finalmente tiene dinero y quiere comprar su producto, trátelo como a una visita en su casa y a pesar de las críticas no caiga en el juego de palabras pues quien pierde es usted.
  2. No tome lo que le dicen en redes sociales personal: Atacar a quien le hizo un mal comentario o una mala reacción no es la mejor forma, porque no le está contestando a ese individuo que le comentó sino que le contesta a toda la comunidad. Hoy en día en redes sociales son muchos los que ven sus comentarios y todo lo que está en internet se queda para siempre.
  3. No se rebaje: Utilizar lenguaje coloquial en redes sociales no está bien si usted es una empresa. Debe de cuidar el uso del lenguaje en todo momento, no solo las palabras, sino la forma en decir las cosas.
  4. No menosprecie un cliente: Recuerde que su dinero lo tienen los demás en sus bolsillos. Ningún cliente es pequeño y usted no sabe si esa experiencia inicial le permitirá mayores ventas en un futuro o un aliado estratégico importante.
  5. La apariencia sí importa: No solo hay que dar el mejor servicio o vender el mejor producto, es que hay que aparentar ser el mejor. Lo que comente en redes sociales, como se vea su local, como se vista su personal, todo cuenta. Nunca un detalle es suficientemente pequeño.

La pasada experiencia fue interesante. Mi mejor amigo que es chef me decía que claramente esta persona no entiende el negocio adonde está. Me parece que todos los empresarios debemos comprender en qué giro estamos, cómo tratar al cliente y aprender de nuestros errores. Sus errores no lo determinan a usted como empresario, pero sus respuestas a esos errores sí. 

Ver comentarios