Segundo trimestre traerá pesimismo a empresarios
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El periodo comprendido entre abril y julio traerá pesimismo para el sector empresarial, de acuerdo con el Instituto de Investigaciones de Ciencias Económicas (IICE) de la UCR.

La incertidumbre que rodea tópicos como déficit fiscal, tasas de interés y política cambiaria provocó que la confianza de este grupo económico cayera 2,3 puntos porcentuales en comparación con el inicio de 2018.

Ahora este indicador se encuentra en 51,3 puntos —en escala de uno a 100— y lo más preocupante es que es el nivel más bajo para un segundo semestre en los últimos ocho años.

Los índices de expectativas se debilitan en tres sectores primordialmente: servicios, construcción y comercio.

En el primero de ellos, el optimismo disminuyó 6,5 puntos, en el segundo 4,3 unidades y en comercio 1,3 puntos porcentuales.

Solo los sectores agropecuario y manufactura presentan un ligero fortalecimiento de casi medio punto porcentual.

“Es importante señalar que la encuesta se realizó después de la primera ronda electoral, pero antes de la segunda, razón por la cual la medición no incorpora el resultado final de las elecciones presidenciales”, explicó Gabriela González, investigadora del IICE a cargo de la encuesta.

En relación con temas de empleo, predomina la estabilidad en el nivel de contratación hasta junio: casi un 70% de las compañías consultadas mantendrá estables sus planillas.

Si se compara con el trimestre anterior, solo dos sectores (agropecuario y manufactura) aumentaron las contrataciones; mientras que en construcción, comercio y servicios hubo un deterioro.

En cuanto a las ventas o producción, las expectativas resultaron más favorables en manufactura y agropecuario respecto del trimestre anterior. Asimismo, si se hace la comparación con el promedio de los segundos trimestres, solo manufactura muestra un fortalecimiento en su optimismo y el resto de sectores se debilita.

Finalmente, la gran mayoría de empresarios confían en que para los próximos meses, con la llegada del nuevo gobierno, se generen mejores condiciones competitivas, tanto para el mercado local como para el internacional.

A pesar de esta caída en la confianza, los expertos aún no encienden las alarmas porque el indicador todavía es superior a 50 puntos, cantidad que consideran limite de un ambiente favorable.

Lo que sí consideran es que este es un buen momento para tomar acción de cara al futuro económico.

“Costa Rica está perdiendo fuerza en competitividad, el país es caro y complicado para hacer negocios. No podemos dormirnos, ya hay otras naciones trabajando en crear espacios, fuerza laboral y oportunidades para atraer nuevos negocios”, manifestó Jorge Calderón, vicepresidente de Asuntos Corporativos para Latinoamérica de Cargill.

Con base en los factores mencionados, el IICE estima que para final del año el crecimiento económico ronde entre el 3,1% y un 3,6%.

“Este 2018 es un año retador, donde el cambio de gobierno provocará que los agentes económicos sean más cautos por el margen de incertidumbre asociado. Esto puede afectar a la baja el desempeño del mercado”, analizó Francisco Arias, gerente de Relaciones Corporativas de Dos Pinos. 


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