¡Se les resbaló de las manos!
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¡Se les resbaló de las manos!
Los Gigantes despacharon a unos imprecisos Patriotas que fallaron en recepciones decisivas

Quien contabilice 300 yardas a su favor y cero errores merece el reconocimiento que anoche tuvo Eli Manning; artífice de la victoria de los Gigantes de Nueva York 21-17 sobre unos sobrevalorados Patriotas.
La tal revancha no le llegó a los hoy derrotados –como sucedió cuatro años atrás-, y Tom Brady no pudo celebrar en una de sus mejores temporadas, en gran parte a causa de los receptores que dejaron ir el balón de entre las manos en sendas oportunidades.

Esta XLVI edición del Superbowl tuvo el desenlace merecido para un juego de este nivel: una definición en los últimos dos minutos del juego y la algarabía en el Lucas Oil Stadium de Indianápolis.
Nueva York consiguió su cuarto título de SuperBowl en la historia del equipo en las cinco participaciones que ha tenido; y el segundo en los últimos cinco años.
Al inicio del juego los Gigantes acertaron el primer golpe al anotar un par de unidades tras la falta de Brady en el área de anotación, y sumar otros siete puntos gracias a la carrera de Víctor Cruz, que hizo conexión con el servicio de Manning.
En el siguiente periodo la respuesta no se hizo esperar: un gol de campo de Stephen Gostkowsky (29 Yd) para tres puntos, y luego una anotación de Danny Woodhead que llegó por tierra a la zona de anotación a ocho segundos de terminar el periodo. Los Patriotas a la cabeza por un punto; y la jugada significó una nueva marca en un partido de SuperBowl, ya que Brady logró completar un avance de 96 yardas en 14 jugadas.
Medio tiempo y los Patriotas seguían con el control. La tensión aumentó cuando en el minuto 11, Brady lanzó balón para Aaron Hernández, que evadió a los pocos rivales que tenía enfrente gracias a su agilidad en los pasos.
Y llegó el momento en que Brady pasó de héroe a villano. Ya los primeros dos puntos habían sido culpa suya por una penalización al no lograr un pase lanzado desde su propia zona de anotación, y en el tercer cuarto lanzó un pase que fue interceptado y cedió la posesión al rival.
Los de Nueva York entendían la urgencia de apurar la remontada y Lawrence Tynce anotó de campo al 6:43 (38 Yd) y al 00:35 (33 Yd) para llegar al cierre con una diferencia de dos; marcador que permitía tanto la estrategia de gol de campo como el acarreo al ras del suelo.
La defensa de los Patriotas empezó a conceder demasiadas facilidades a los Gigantes, que no iban a despreciar tal gentileza. Entonces, los de Nueva York manejaron las ansias de anotación para gastar el reloj lo más posible, y así lo hicieron.
Al 00:57 (6 Yd) vino la anotación de Ahmad Bradshaw, quien acarreo el ovoide sin resistencia de nadie, y se dejó caer sentado en la zona de anotación.
Los Patriotas trataron de responder y Brady lanzó dos pases largos que llegaron limpios a sus destinatarios, pero los últimos vieron escapar el balón de entre sus dedos.
El mariscal estelar de los Gigantes completó 30 de 40 pases para 296 yardas, con un envío de anotación, sin intercepciones y dejó en 103,8 su índice pasador.

Daniel Chacón
Para La República

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