Logo La República

Miércoles, 14 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Relaciones con Cuba

Arnoldo Mora [email protected] | Viernes 27 marzo, 2009


Relaciones con Cuba

Arnoldo Mora

Mientras en Tiquicia la política se nutre de los escándalos de corrupción que, como abejones de mayo, pululan en este feneciente gobierno, a pesar del intento (¿vano?) de Rodrigo por perpetuar al arismo, hoy quisiera comentar la decisión de Oscar de restablecer relaciones diplomáticas con Cuba. Y lo hago porque, gracias a Bruno Stagno, a quien considero el mejor canciller que ha tenido el país desde hace mucho tiempo, Costa Rica está dando muestras de querer salir del aislamiento en que cayera debido a las torpezas —por decir lo menos— que cometiera una y otra vez Oscar a inicios de este su segundo (des)gobierno.
El nuevo y correcto viraje de nuestra política exterior debe ser interpretado como el reconocimiento —¡por fin!— de que la realidad ha cambiado y de que ya es hora de que la Guerra Fría termine en una de las pocas regiones del mundo donde todavía persiste, como es la Cuenca del Caribe. Igualmente debe destacarse que Arias ha insistido ante el Gobierno norteamericano a fin de que haga otro tanto, devuelva a Cuba el usurpado territorio de Guantánamo y acabe con un bloqueo, tan prolongado como criminal e ineficiente, a que la ha sometido. Para ello, Washington debería iniciar conversaciones al más alto nivel con el Gobierno de La Habana.
En otras palabras, Arias le está diciendo al nuevo gobierno yanqui que las decisiones sobre la política a seguir con Cuba, deben emanar de la Casa Blanca y no de Miami. Con ello, Washington estaría siendo fiel a la voluntad mayoritaria de su pueblo, que expresó inequívocamente con ocasión del escándalo político y legal suscitado en torno a la devolución del niño Evián González a su padre. No hay que olvidar que la opinión pública norteamericana manifestó, por un amplio 70%, el deseo de que las relaciones con la isla se normalizaran cuanto antes. Toda América Latina y el Caribe esperan ahora que en, la próxima cumbre hemisférica en Trinidad y Tobago, Obama dé pasos en ese sentido. De mi parte espero que, cuando muy pronto visite nuestra capital el vicepresidente Biden, Arias insista en el tema.
Lo dicho no quita el hecho, un tanto infamante para nuestro país, de que haya sido el de Costa Rica el último Gobierno de Nuestra América que haya establecido relaciones diplomáticas con la Cuba revolucionaria, luego de que Funes, en una de sus primeras referencias a su futura política exterior, anunciara que también El Salvador se sumaría a los países que establecerían plenas y amistosas relaciones con la Patria de Martí y Fidel.
Costa Rica llega con 48 años de retraso a dar este trascendental paso reconciliándose con su entorno geográfico e histórico natural. Nuestro país nunca debió haber roto relaciones con un hermano país latinoamericano tan cercano a nuestro pueblo como es la tierra de Maceo y de Zambrana, negándole desde 1961 a Cuba el derecho de afirmar con entereza su voluntad de no obedecer a dictados imperiales en su política, tanto interna como exterior.
Solo el México, heredero al menos en eso de su Revolución, mantuvo la dignidad y el decoro de que hablaba el Apóstol y se negó a romper relaciones fraternales con el Gobierno cubano. Hoy todos reconocen la justeza de ese gesto soberano y valiente ...Definitivamente, el mundo ha cambiado y ¡seguirá cambiando!