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COLUMNISTAS


¿Quién gobierna en Costa Rica?

Vladimir de la Cruz [email protected] | Miércoles 09 febrero, 2011



Pizarrón
¿Quién gobierna en Costa Rica?


¿Quién gobierna en Costa Rica? ¿Una persona? ¿Un grupo de personas? ¿Un sector económico y político? ¿Una clase social? ¿Un grupo dominante o hegemónico? ¿Un partido político? ¿Dos partidos políticos? Actualmente, ¿cuatro partidos políticos? ¿Los ciudadanos con el ejercicio del voto, mediante su representación política?
En los procesos electorales desde 1890 solo por medio de partidos políticos se pueden ejercer cargos públicos en el Poder Ejecutivo, Presidencia y Vicepresidencia, en la Asamblea Legislativa, Diputados, en las Municipalidades, las alcaldías, regidurías y consejerías. Quien gana elecciones generalmente gana mayoría de diputados, o el mayor número de ellos. Y, desde 1949 gana la integración del Poder Ejecutivo de manera directa.
Quien gana el Poder Ejecutivo nombra exclusivamente sus ministros y viceministros, sus colaboradores inmediatos, comprometidos con el plan o programa de gobierno que el partido ganador ofreció en la campaña electoral.
La integración de la Asamblea Legislativa proporcionalmente se da por el resultado de los votos a nivel provincial, e históricamente el partido que gana las elecciones también gana la mayoría de diputados, en una cifra superior a un tercio de los mismos.
No son personas de carne y hueso por sí mismas las que ganan aunque ellas encarnen lo mejor de lo que representan en sus partidos. Cuando un resultado electoral se produce hay un partido ganador que lleva a la Presidencia a una persona, a la Asamblea Legislativa a un grupo de diputados, y a las Municipalidades, los gobiernos locales, a un alcalde, sus regidores y concejales.
Así gobierna un partido político, sea Liberación Nacional o la Unidad Social Cristiana, que son los únicos que han ejercido la presidencia en el país desde 1982 hasta la fecha. En la vida diaria esta percepción se pierde al día siguiente de las elecciones, y en los días siguientes se profundiza esa separación entre partidos, gobernantes y diputados. También facilita, y es válido, que al interior de cada partido se inicie la carrera interna para las candidaturas del futuro proceso electoral.
Desde este punto de vista es un error de análisis separar al partido gobernante de quienes ejercen el Poder Ejecutivo. En el lenguaje político diario, se debería poner siempre el adjetivo del grupo dominante o gobernante. Así por ejemplo, decir el gobierno de Liberación Nacional o el gobierno liberacionista de doña Laura y no el gobierno de doña Laura Chinchilla, porque es la única manera de que los ciudadanos consoliden mejor su conciencia de por quienes votaron y de quienes ejercen, en su nombre, la capacidad de administrar las instituciones y definir las políticas públicas.
Igualmente, con los diputados. Se debe decir los diputados de Liberación Nacional, los del PAC, los del Movimiento Libertario y así con todos. Es la única manera por la cual los ciudadanos también se sientan mejor o peor representados por los votos que emitieron. Pero no, del mismo modo se separa a los diputados de sus partidos. E incluso se llega a afirmar que los diputados son de la presidencia o se distancian de ella, en el caso del partido gobernante. No. Los diputados y la Presidenta, en este caso, son los del Partido Liberación Nacional. Y dentro de este conjunto representan y reflejan la diversidad de grupos que en su seno existen, como lo es en todos los partidos.

Vladimir de la Cruz