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Los precios de materias primas han sido el principal factor detrás de la baja variación de los precios internos desde el segundo semestre de 2014, dice José Luis Arce, economistas de Cefsa. Gerson Vargas /La República
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Los tenedores de títulos indexados a la inflación verían un aumento en su rentabilidad, ya que se espera una tendencia para arriba de la inflación a finales del año, aunque no sea una alza fuerte.

Otro grupo de ganadores sería el de quienes tienen una deuda con tasa fija, cuyo costo de servicio es cada vez menor.
Los perdedores por su parte incluyen los demás tomadores de inversiones, así como la gente que no puede ajustar sus operaciones con el mismo ritmo que el incremento en los costos, sea del precio de sus productos o servicios en el caso de los negocios, o los salarios en el caso de los empleados y consumidores.


En cuanto a las proyecciones, se trataría de una inflación esperada a finales del año de alrededor del 3%, debido en buena parte al agotamiento del impacto de los bajos precios de varias materias primas.
El índice de precios a la industria manufacturera, que se toma como un adelanto de la inflación, en los últimos tres meses, ha venido mostrando una aceleración, por lo que es de esperar que en los próximos meses, esos mayores costos se trasladen al consumidor.
Asimismo la inflación interanual es positiva por primera vez desde junio del año pasado, marcando un 0,48%, según la última medición del índice de precios.
También, el Banco Central en su revisión del Programa Macroeconómico del mes pasado, indicó que es posible una inflación de alrededor del 3% para cierre del año, algo que estaría en el piso del rango meta.
Además, las presiones por la depreciación que se anticipa se mantengan en los próximos meses contribuirían a acelerar el crecimiento del componente del índice de precios.
El precio internacional del barril de petróleo Brent, lo que tiene un impacto significativa en la inflación por las grandes cantidades utilizadas, tiene ya tres meses de mantenerse en una banda de entre $50 y $40 el barril.
En cambio, el precio del petróleo durante los 18 meses empezando en julio de 2014 impulsaba para abajo la tasa de inflación, al pasar de casi $110 a menos de $30.
El petróleo a su vez afectaría los precios de otros productos y servicios, como la energía y el combustible, así como los agroquímicos, fabricados en parte con derivados del petróleo.



DE VUELTA A LA NORMALIDAD


Este año cerraríamos con una inflación cercana al 3%, según varios expertos, que ven esto como una vuelta a la normalidad respecto al indicador de precios.

José Luis Arce

Economista
Cefsa

Me parece que entre los sectores que se perjudicarán con el aumento esperado en el ritmo inflacionario estarán claramente los asalariados y consumidores en general, pues la baja de los meses previos les restituyó poder de compra, que se iría erosionando en los próximos meses. En el mismo sentido, algunos gastos del Gobierno —especialmente salariales y compras de bienes y servicios— que han crecido poco por la baja inflación, se acelerarían conforme esta vuelva a niveles normales.
Los precios de materias primas y las presiones inflacionarias externas han sido el principal factor detrás de la baja variación de los precios internos desde el segundo semestre de 2014.

Roxana Morales

Economista
Universidad Nacional

Es posible que se inicie una leve tendencia al alza en la inflación debido a que el efecto de la caída en los precios del petróleo parece haberse diluido.
El índice de precios a la industria manufacturera, que se toma como un adelanto de la inflación, en los últimos tres meses ha venido mostrando una aceleración, por lo que es de esperar que en los próximos meses, esos mayores costos se trasladen al consumidor.

Adriana Rodríguez

Gerente Análisis Económico
Scotiabank

Para este año formulamos un rango inflacionario desde el 1,7% hasta el 2,1%, pero consideramos que vamos a quedar, probablemente, más cerca del rango inferior del Banco Central. La principal diferencia entre lo planteado y lo que hemos observado hasta el momento radica en el precio internacional del petróleo, el cual ha tenido muchas dificultades para sostenerse por encima del nivel de $50 el barril.
La inflación resta poder adquisitivo al dinero, y por tanto, afecta a las personas con más bajos ingresos; sin embargo, también tiene alcances negativos en otras áreas, como la planeación financiera de las empresas, la credibilidad en el Banco Central y en la moneda como reserva de valor, a quienes reciben intereses fijos por sus ahorros o préstamos, entre otros.

Edna Camacho

Presidente
Academia de Centroamérica

Sí se puede esperar que la inflación tienda a volver a ser positiva pero en niveles bajos en los próximos meses.
Esto por cuanto la inflación importada es muy baja y la política cambiaria del Banco Central parece indicar que el tipo de cambio se mantendrá relativamente constante en el corto plazo.
Sin embargo, la situación fiscal es un factor que tarde o temprano pasará la factura en mayor inflación, devaluación y tasas de interés si no se toman medidas para resolverlo.

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