¿Qué recomiendan las zonas francas para evitar mayor caída de Inversión Extranjera?
El tipo de cambio bajo, los elevados costos de energía eléctrica y las cargas sociales que enfrentan las compañías son frenos a la inversión.
Una caída abrupta en la inversión extranjera directa (IED) golpeó con fuerza al régimen de zona franca en Costa Rica durante el primer trimestre del 2025, encendiendo las alarmas en uno de los sectores más dinámicos de la economía nacional.
Entre enero y marzo, el país captó $921 millones en IED, una reducción del 25% en comparación con el mismo periodo del 2024, cuando ingresaron $1.235 millones, según cifras del Banco Central de Costa Rica.
Este descenso, equivalente a $314,6 millones menos y se concentró principalmente en las zonas francas, tradicionalmente responsables de impulsar las exportaciones, atraer capitales y generar empleo formal.
La Asociación de Empresas de Zonas Francas de Costa Rica (AZOFRAS) atribuye este frenazo a varios factores que debilitan la competitividad nacional, entre ellos, el tipo de cambio bajo, los elevados costos de energía eléctrica y las cargas sociales que enfrentan las compañías.
“Para mantener y fortalecer este liderazgo como motor clave —tanto en exportaciones como en atracción de IED— es fundamental que se aborden de forma estratégica diversos factores que inciden directamente en la competitividad del país”, advirtió AZOFRAS en una declaración ofrecida a este medio.
La organización señaló que, además de los factores ya mencionados, es urgente mejorar la infraestructura logística y digital, modernizar la legislación laboral y fomentar el desarrollo del talento humano.
El sector teme que la incertidumbre macroeconómica y la falta de condiciones favorables alejen nuevas inversiones.
“Costa Rica debe mantener reglas claras, marcos normativos estables y una narrativa coherente que brinde confianza a los inversionistas”, agregó la asociación.
Pese al contexto adverso, AZOFRAS insistió en que el régimen de zonas francas sigue siendo una herramienta efectiva de desarrollo económico sostenible, con empleos formales bien remunerados y encadenamientos productivos con empresas locales.