Marcello Pignataro

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Lunes 9 Junio, 2008

Que alguien me explique

Marcello Pignataro

La mayoría de la gente sabe que el límite entre los municipios de San José y Montes de Oca es la famosa Calle de los Negritos. Ese límite quedó más que certificado, patente y claro con la remodelación del bulevar de Los Yoses —conocido también como el Bulevar de Río. La parte que le correspondía a la Municipalidad de San José quedó impecable, con una calle de concreto en perfectas condiciones y hasta con adoquines en la acera. Basta llegar al semáforo para saber dónde empieza Montes de Oca. ¿Será que es necesario que el Alcalde de Montes de Oca lance su candidatura presidencial para ver si le pica el gusanillo de construir obras y mejorar su cantón?

Hoy, para variar un poco, me voy a dedicar a hacer preguntas que posiblemente quedarán sin respuesta por un tiempo.
¿Por qué la cancha del Morera Soto no es sintética? Hubiéramos sido campeones tres días antes.
¿Por qué la gente les sigue dando campo en la calle a los vivazos que adelantan por la derecha, que buscan brincarse la fila, que irrespetan a más no poder la Ley de Tránsito?
Tenemos un porcentaje de alfabetización digno de admirar en el mundo. Entonces, ¿por qué la gente no entiende que la combinación alcohol-volante no es adecuada? Si tenemos semáforos inteligentes, ¿por qué seguimos teniendo conductores tan brutos?
¿Por qué seguimos teniendo la enorme falta de educación de tirar basura desde los taxis, buses, automóviles particulares y cuanto aparato exista para movilizarnos? ¿No nos damos cuenta de que nos estamos matando solos?
¿Por qué tiene que ser una denuncia de la prensa la que obligue a una persona a renunciar a su cargo público en este país? ¿No se solicita un poco de ética cuando se aspira a puestos públicos?
¿Por qué, cuando la gasolina sube, nos recetan unos aumentos impresionantes en prácticamente todo y cuando la gasolina baja los precios de los demás productos no hacen lo mismo?
¿Por qué con el subonazo del colón, hace algunas semanas, todo el mundo se alarmó —cuando un enorme porcentaje de los ticos reciben su salario en colones— y cuando fue el dólar el que se disparó de vuelta, nadie dijo nada? Aprovechando este párrafo, ¿por qué no sentimos ninguna baja en los precios de nada los pocos días que la economía le dio valor a nuestra moneda nacional? ¿Por qué no nos dolarizamos de una vez por todas, si está de sobra demostrado que el BCCR tiene reservas monetarias en grandes cantidades?
¿Por qué los aumentos que decreta el Gobierno semestralmente se hacen con base en la inflación que ya pasó y no en la inflación que se espera que pase? También, ¿por qué la inflación que se espera que pase…nunca pasa? Estas son dos que ando preguntando desde hace como diez años.

Bueno, la columna me salió como una especie de diccionario de Eugenio Derbez y no era la intención. Aun así me entretuve escribiéndola y espero entretenerme más cuando empiece a recibir respuestas.

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