Puentes peligrosos reciben $66 millones
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Primeras 37 estructuras deterioradas serán atendidas
Puentes peligrosos reciben $66 millones

Mejoras ofrecerán mayor vida útil y soporte de carga a los pasos viales

Un empréstito por $66 millones permitirá atender 37 de las estructuras más deterioradas. Todas tienen en común estar en las rutas de mayor importancia para la economía nacional y el haber recibido poco mantenimiento por décadas.
El financiamiento de los puentes fue facilitado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID); en un principio aportó $14 millones y recientemente amplió el crédito en $52 millones más.

Con el primer desembolso ya está en marcha la intervención de los primeros ocho puentes, en tanto que los otros 29 aún están en los trámites para darlos en licitación a empresas constructoras.
La contratación está a cargo del Consejo Nacional de Vialidad.
Los primeros ocho puentes a los que se les dará mantenimiento son los más críticos, al ser los más viejos del país, sufrir desgaste en las bases que sostienen las pesadas estructuras, presentar fallas en los entronques y grietas en la losa asfáltica, advirtió la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), en 2007.
Por ahora solo la reparación de la estructura sobre el río Aranjuez, en la carretera hacia Guanacaste, se ha completado.
A ese puente se le readecuó la capacidad sísmica y se le reforzó la estructura para que pueda soportar más carga. También se le reconstruyeron los cimientos, le cambiaron las vigas y se le colocó una capa asfáltica nueva.
Un trabajo semejante se le practica al paso sobre el río Abangares, también en la ruta hacia la frontera norte, el cual se espera quede listo para finales de este año.
El primer programa de reparación de puentes abarca también el río Azufrado, en la Interamericana Norte, así como Río Nuevo y Puerto Nuevo en la ruta hacia Paso Canoas.
En el Atlántico se intervienen además los puentes de los ríos Chirripó y Sucio y, en Guadalupe, se intervendrá el que se ubica sobre el río Torres, mejor conocido como los “Incurables”.
Con el resto del dinero que aportó el BID se intervendrán los puentes ubicados entre Barranca, en Puntarenas, y Liberia, en Guanacaste.
Esta fase se dividirá en dos etapas. La primera, que contemplará una inversión de $40 millones, abarcará la reparación de las 19 estructuras en el trayecto entre Cañas y Liberia.
Además comprende la construcción de un puente adicional —al lado de cada uno de los que se repararán— para ampliar la capacidad de paso de dos a cuatro carriles.
Este plan es complemento del proyecto del Gobierno de llevar a dos carriles por sentido los 50 kilómetros que separan a Cañas de Liberia.
Con los $12 millones restantes se mejorará la condición de otras diez estructuras ubicadas en el camino entre Barranca y Cañas.
El plan de reparación de puentes financiados por el BID contempla la construcción de aceras, barandas peatonales y para la contención de vehículos, así como el señalamiento vial.
La reparación de las estructuras viales es de gran urgencia para el país, diagnosticó JICA en 2007, tras analizar la red de puentes.
Esa vez, los japoneses encontraron que los embates de terremotos, sedimentación y el aumento de la flota de vehículos pesados por el cierre del tren de carga, son algunas de las causas de los daños que sufren los puentes.
A ello se le suma la poca inversión en mantenimiento que se les giró en las últimas décadas.
Varias de esas causas provocaron el colapso del viejo puente de hamaca sobre el río Tárcoles, en la vía a Turrubares, en octubre de 2009, murieron cinco personas.

Danny Canales
[email protected]

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