Francisco Villalobos

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Martes 30 Noviembre, 2010


Presupuesto 2011

Hoy quiero agradecer a Don Fernando Herrero y a Don Guillermo Zuñiga, por contribuir con sus valiosos comentarios en la presentación del libro Preguntas Frecuentes del Impuesto de la Renta, que ha compilado el suscrito del trabajo que la firma ICS Consultores ha realizado en temas de asesoría y construcción de opinión alrededor de temas fiscales en nuestro país. Me parece que los actores privados somos responsables por mejorar el sistema fiscal, coadyuvando en opinión sobre las posiciones de la Administración y los Tribunales que tienen que ver con lo fiscal, con el afán último de proteger los intereses de los contribuyentes pero sobre todo, de mejorar el sistema para que sea más claro, más justo y sobre todo más eficaz en la persecución del fraude y en el incentivo a la producción y el empleo.
Tanto Don Fernando como Don Guillermo, entienden el tema fiscal desde la perspectiva más amplia del desarrollo, de la necesidad del balance de la producción y la distribución, y ven en el presupuesto nacional y en la reforma oportunidades para la erradicación de la pobreza e incentivar el crecimiento económico. Al revisar el Informe técnico del Proyecto de Ley de Presupuesto 2011, informe que por Ley la Contraloría debe emitir a la Asamblea Legislativa. La Contraloría pone en términos sencillos y con mucho tino, números y estadísticas para brindar su propia visión del estado de las finanzas y desgraciadamente, del sombrío futuro que se avecina: “ Bajo el escenario de una recaudación de ingresos y un gasto primario similares a los del 2010, y mientras las tasas de interés reales se mantengan en sus bajos valores actuales y el crecimiento del PIB se acerque al 4% conforme al programa económico, se verificará en el mediano plazo un déficit superior al 5% para el presente decenio. Como resultado, en pocos años el cociente deuda/PIB alcanzaría el 40%”. Fuera de posiciones políticas comprensibles y atendibles, que critiquen ciertas líneas del presupuesto y sin detrimento de los defensores de la austeridad fiscal, conviene ver los grandes números del presupuesto, siendo el que más preocupa que el 44,6% se financia con deuda. “ Estos datos confirman una tendencia creciente de financiamiento con ingresos corrientes que se detuvo en 2009 producto del efectos de la crisis”. Luego el gasto social representa un 46,4% del presupuesto. Si esto fuese el presupuesto de una familia, diríamos que pedimos prestado para comprar comida y pagar el médico de la abuela y paradójicamente, enviar los chicos a la U (pública). Está la casa tomada por una serie de cuestiones urgentes, sin embargo, que lo urgente no anule lo importante. Transcribo la reflexión y advertencia que hace la contraloría en este informe para alertar sobre la necesidad de no satanizar la discusión de reforma fiscal que se avecina, reforma que no solo debería contemplar el renglón de ingresos sino hacernos reflexionar sobre la importancia del presupuesto y su ejecución eficiente: “Una reducción de 3,2% en el déficit primario mediante reforma tributaria, y un crecimiento económico algo mayor permitiría estabilizar la deuda en torno a un 35% del PIB, según el Marco Fiscal Presupuestario de Mediano Plazo. Esa propuesta debe acompañarse con medidas de austeridad en el gasto, sea mediante análisis de su eficiencia y efectividad, para no llegar a situaciones de contención como se experimentaron años atrás.”