Enviar
Lunes 31 Agosto, 2009


Política monetaria restrictiva favorable


El panorama monetario de la economía costarricense ha mostrado importantes cambios en los últimos meses y el Banco Central está fortaleciendo su posición.
El esquema adoptado por el Central, basado en la idea de controlar la inflación, ha generado importantes cambios en la programación monetaria que venía ejecutando la institución, a pesar de que actualmente se encuentra apenas en proceso de transición. Desde mediados de 2008, y ayudado por un mercado cambiario deficitario, el Banco Central ha modificado ampliamente sus normas de programación monetaria.
El ritmo de crecimiento de la emisión monetaria (cantidad de monedas y billetes que circulan en la economía) ha experimentado una importante caída. La política monetaria contractiva aplicada por el banco en el último año hizo que la tasa de crecimiento interanual de este agregado pasara de un 30%, a inicios del año anterior, a un crecimiento promedio de solo un 1,7% en los últimos seis meses. Un importante esfuerzo en la lucha por controlar el aumento de precios.
La aplicación de esta política ha generado claros efectos sobre la liquidez en moneda nacional mantenida en el sistema financiero; la tasa de crecimiento interanual de esta cuenta pasó de un 40% a un 4% en el último año.
Para muchos, el Central debería estar aplicando una política monetaria más expansiva para estimular la producción en esta época difícil, pero lo cierto es que está actuando de manera congruente con su posición de control de la inflación. Esto es muy positivo y lo será aun más si logra mantener la austeridad en su política, lo que no solo ayudara a frenar el ritmo de inflación, sino que podría recuperar la credibilidad que ha perdido en algunos sectores.
La política monetaria restrictiva del Central, junto con los efectos de la crisis financiera internacional, está generando cambios relevantes en la composición de los agregados monetarios; la riqueza financiera del sector privado le da ahora más importancia relativa a los saldos de los depósitos bancarios, mientras que las inversiones en bonos de deuda del Gobierno y los bonos de estabilización monetaria la perdieron.
No obstante, a pesar de la disminución observada en la tasa de crecimiento en los agregados monetarios en moneda nacional y de su recomposición, la liquidez total -incluyendo moneda extranjera- mantenida en el sistema financiero conserva el ritmo de crecimiento visto desde el año anterior. La liquidez total presenta una tasa de crecimiento interanual bastante estable, de un 22% en promedio.

Economista, E3 corp.
[email protected]