Piden liberación de estudiantes y opositores políticos en Nicaragua
Amaya Coppens, estudiante de medicina en la Universidad Nacional Autónoma de León y ex alumna de UWC, es una de las detenidas. Elaboración propia/La República
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La represión de estudiantes y opositores políticos debe terminar en Nicaragua de inmediato y todas las personas encarceladas por oposición al régimen, deberían ser liberadas, demandan varias organizaciones.

En los últimos diez días, al menos 30 personas han sido encarceladas por oponerse al régimen dictatorial de Daniel Ortega, entre ellas, Amaya Coppens, estudiante de medicina en la Universidad Nacional Autónoma de León y ex alumna de UWC, además de Yubrank Suazo y Heynard Baltodano, líderes opositores.

“La Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano pendiente de los acontecimientos, llama al cese de la represión, de las desapariciones, de los asesinatos y de las detenciones en el país vecino. No fue para esto que murió Sandino, no fue para eso que tantos nicaragüenses y centroamericanos valientes ofrendaron sus vidas en el pasado”, dijo Lina Barrantes, directora ejecutiva de la Fundación.

La situación política en Nicaragua es una clara violación a los derechos humanos, ya que en el caso Coppens, se le ha prohibido hablar con sus abogados.

En ese sentido, Mauricio Viales, director del colegio UWC Costa Rica, exigió el respeto de los derechos humanos en Nicaragua.

“UWC Costa Rica y el movimiento UWC se solidarizan con el pueblo nicaragüense en circunstancias donde la comunidad internacional debe exigir el respeto a los derechos humanos. Confiamos en que la graduada de UWC, Amaya Coppens, será liberada y que sus derechos serán reestablecidos”, agregó Viales.

Desde que estalló la crisis, el gobierno de Ortega actúa con suma violencia en contra de los opositores.

En estos momentos, se contabilizan más de 400 muertes, sin que exista un número exacto.

“La representación ha sido simplemente lamentable en contra de los estudiantes y por eso, la condenamos enérgicamente. Abogamos por una mesa de diálogo real, junto a la Iglesia Católica”, aseveró Karine Niño, presidenta de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Asamblea Legislativa.

La violencia en Nicaragua se debe a que Ortega promulgó un decreto que reformaba el sistema de pensiones, tendiente a incrementar las contribuciones obreras y patronales, con el fin de darle estabilidad financiera al sistema de jubilaciones.

“Desde el puro inicio de la crisis denunciamos la violencia política, en contra del pueblo y sus estudiantes. Lamentamos que miles de estudiantes hayan visto afectados sus estudios por esta situación y condenamos la violación sistemática de los derechos humanos”, dijo Priscilla Vindas, de la Federación de Estudiantes de la UCR.


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