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Pesquisa intrigante

• En su primer largometraje como director, Ben Affleck relata un cuento detectivesco que genera interés.

Desapareció una noche
(Gone Baby Gone)
Dirección: Ben Affleck. Reparto: Casey Affleck, Michelle Monaghan, Morgan Freeman, Ed Harris. Duración: 1.54. Origen: EE.UU. 2007. Calificación: 7.

Los detractores de Ben Affleck sostienen que este conocido galán de la pantalla debería limitarse a trabajar detrás de las cámaras. La verdad es que su gama interpretativa deja mucho que desear, mientras que en otras áreas, él ha demostrado un talento indiscutible. Junto a Matt Damon, ganó un premio Oscar al mejor guion original por “En busca del destino” (Good Will Hunting, 1997).
En “Desapareció una noche”, su ópera prima como realizador, Affleck convence, adaptando de manera puntual una novela de misterio escrita por Dennis Lehane. Conocido por su hito “Río Místico”, que fue llevado a la pantalla por Clint Eastwood en 2003, Lehane es el autor de varios libros que tienen como protagonista a una pareja de jóvenes detectives privados, Patrick Kenzie y Angie Gennaro. Ellos son encarnados aquí por Casey Affleck (hermano del director) y Michelle Monaghan, con desempeños histriónicos sin pena ni gloria.
Una trágica noticia sacude la ciudad de Boston: alguien raptó a una niña de cuatro años, hija de una mujer de bajos recursos y con problemas de adicción. La tía de la pequeña contrata a Kenzie y Gennaro, para que participen en la pesquisa policial, aportando su conocimiento del ambiente callejero.
En efecto, haciendo preguntas en el bajo mundo, los dos socios descubren algo que la policía ignora: posiblemente el secuestro está relacionado con el robo de un dinero que pertenecía a un narcotraficante. Muchas complicaciones surgen alrededor de este caso engorroso, donde nada es lo que parece.
La acción se desarrolla con una cadencia pausada, tratando de enfocar no solamente los distintos giros argumentales, sino también las repercusiones psicológicas que los eventos provocan en los caracteres. El segundo aspecto es el menos logrado, debido a dos razones básicas: la falta de profundidad del texto y la escasa convicción que se nota en muchas actuaciones.
Ante el desinterés aparente de Casey Affleck y Michelle Monaghan, se pone en evidencia el talento de intérpretes secundarios como Morgan Freeman, Amy Ryan y sobre todo, el siempre contundente Ed Harris.
Aunque palidece en comparación con “Río Místico”, “Desapareció una noche” constituye un esfuerzo loable para un cineasta debutante. Apoyándose en colaboradores de prestigio, como el director de fotografía John Toll (dos veces ganador del Oscar), Ben Affleck demuestra saber contar una historia de suspenso con coherencia y aplomo profesional, evitando las soluciones trilladas y los ganchos efectistas. El resultado es un cuento bien amarrado, intrigante, que se recuerda por su atmósfera desilusionada y claustrofóbica.
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