“Paté” profesa filosofía de Johan Cruyff
Centeno antepone calidad técnica en su zaga central más que fortaleza física. Imagenesencostarica.com/La República
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Desde que Walter Centeno tomó las riendas, el fútbol del Municipal Grecia renunció a la mentalidad de equipo pequeño, optó por trabajar diferente y montó un esquema que pocos se atreven a plantear.

En conferencias de prensa, el tocayo ha reiterado su idea de juego, que se ve plasmado en la cancha, contra cualquier contrincante, sin importar la sede.

A pesar de no contar con los ingresos de clubes como Herediano, Saprissa o Alajuelense, el equipo tiene claro lo que le pide o más bien exige su cuerpo técnico.

Es claro que Centeno no está descubriendo el agua tibia; sin embargo, tiene la capacidad de hacer que su equipo se adapte a su estilo de fútbol, que alguna vez implementó dentro de la cancha, como jugador del Saprissa y con la Selección Mayor.

“Jugar bien sin ganar, no tiene sentido, ganar sin filosofía tampoco la tiene”. Esta frase se repite en cada conferencia de “Paté”; sin embargo, cito al exjugador y entrenador holandés, Johan Cruyff.

Dentro de la filosofía de Cruyff, el jugador nunca sería la estrella, ya que el auténtico crack es el balón. Todo se basa en la simpleza, argumentado desde los detalles más simples, con una agudeza mental que le hace estar en ventaja y un dominio del juego que le hace estar en otro nivel.

Johan hizo que el fútbol importara, en ocasiones por encima del resultado. En una entrevista a un medio catalán dejó en claro varios aspectos, que también aplican al buen momento de Grecia en el fútbol nacional.

Primero afirmó que los jugadores deben estar dotados de una técnica exquisita. No habrá táctica que funcione si no se tiene a los jugadores con la habilidad para hacerla valer.

También fue enfático al decir que un volante debía mantener su posición, sin bajar a recoger balones para luego regresar a posiciones de ataque, pierde tiempo y elementos ofensivos.

Hay que detenerse en este punto.

La ley dicta que los jugadores más técnicos se ubican en el medio campo y los más aguerridos y fuertes en la zona de atrás.

La idea de tener a dos defensores sin talento en sus piernas es inconcebible para “Paté”. Por esa razón, Grecia cuenta con los defensores más técnicos del país.

Sus centrales son Michael Barrantes y Cristian Blanco, jugadores que nacieron para la mitad de la cancha, pero sus habilidades son exquisitas para jugar desde la retaguardia.

En todos sus equipos, Barrantes y Blanco se acostumbraron a jugar en el cuarto de máquinas, pero Centeno requiere ese talento en sus piernas para comenzar el asalto desde la defensa. Es el concepto de defender atacando, mismo que defendía Cruyff en su libro “Fútbol. Mi filosofía”.

Ante Herediano el fin de semana anterior, Michael fue el encargado de potenciar el ataque griego. Su capacidad para filtrar y lanzar balones les permite a los volantes buscar espacios en medio campo, sin tener que bajar 40 metros y acarrear la pelota para luego subir nuevamente.

Ningún equipo del fútbol nacional ha intentado algo así, hasta ahora.

Lo vemos en la Selección de Óscar Ramírez. La incapacidad de salir con el balón dominado de nuestros centrales “Pipo”, Duarte y Waston, obliga a los volantes como Celso, Azofeifa o Guzmán a dejar su zona de confort para arrancar de cero. A partir de ahí son tres jugadores que quedan a sus espaldas, inhabilitados para aportar en ataque.

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