Nuria Marín

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Lunes 4 Abril, 2011


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Participar o ganar

Para quienes practicamos un deporte o inculcamos en nuestros hijos o hijas el que participen en alguna disciplina, está siempre el dilema personal o parental en cuanto a los valores que nos exigimos o bien aquellos que queremos inculcar. Entre ellos, si lo importante es ¿participar o ganar?
Soy una convencida de la importancia del deporte, no sólo como la vía para mantenernos saludables sino también para desarrollar toda una filosofía y habilidades que pueden determinar un estilo de vida exitoso. Y en el área de negocios, sus lecciones resultan invaluables.
Pocas actividades demandan más y ayudan a definir las actitudes ante la vida como la deportiva. El ejercicio de cualquier disciplina requiere de una visión, por ejemplo ser campeones, ganar una medalla de oro, llegar de primero.
El éxito no se improvisa. Se requiere una buena estrategia, disciplina férrea, la incansable práctica con una visión de mejoramiento continuo que lleva al perfeccionamiento individual y colectivo.
El comprender la importancia del trabajo en equipo, ya sea porque se trata de deportes colectivos o bien porque siempre se requiere de un equipo de apoyo o “coaching.”
Es crucial la focalización en los resultados y la capacidad para sobrellevar el error personal o más importante aún el de algún miembro del equipo, entendiendo que somos tan fuertes como el más débil de nuestros compañero/as.
Y es en las circunstancias difíciles (ej. un 0-3 en contra) dónde emerge y se desarrollan las capacidades de liderazgo. Esa persona que impulsa y motiva a sus compañeros de equipo o bien a su ser interior a no desfallecer frente a la adversidad, sobreponerse, y finalmente ganar.
O bien aquella, que al haber fracasado, no se deja amilanar, se levanta con mayor empeño y férrea voluntad y en la próxima oportunidad saca lo mejor de sí superando a sus contendientes.
La decisión de participar o ganar como vemos no es una decisión ligera si queremos como personas y país sacarle el máximo provecho a los valores y bondades de la práctica del deporte. Más aún, esta decisión conlleva tras de sí mucho más de lo que aparenta, ocultando barreras que debemos superar.
Un estudio realizado por la Universidad Estatal de California y la Universidad de Texas determinó que mientras los hombres son competitivos, concentrados en ganar y el ganador es respetado y admirado por sus pares, en el caso de las mujeres, estas en general privilegian enfocarse en la mejora personal y la participación antes que ganar. Entre otros ante el temor de sobresalir y ser rechazadas por sus pares debido a su éxito. Resulta, paradójico, sin lugar a dudas.
Antes de inculcar a nuestros hijos y jóvenes una filosofía ante el deporte, hay que pensarlo como decisión consciente, especialmente en el caso de nuestras niñas, el incentivarles su competitividad y deseo de ganar, podría resultar en la más valiosa herramienta para que sobresalgan en su vida personal, profesional o empresarial y nada las detenga a disfrutar de su éxito.

Nuria Marín Raventós