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Panamá recupera parcialmente la normalidad
Gobierno panameño y sindicatos buscan un acuerdo en clima de tensa calma

La población de la ciudad de Changuinola, en el occidente panameño, recuperó ayer parcialmente la normalidad en sus calles y las comunicaciones por tierra, tras una nueva noche de disturbios en la décima jornada de huelga de trabajadores del sector bananero.
Fuentes policiales indicaron a Efe que Changuinola amaneció tranquila después de una noche en la que un grupo de “bandoleros”, según una fuente de la mesa de negociación, atacó la sede del Ministerio de Trabajo e incendió dos automóviles y una lancha de la entidad.
El tránsito de vehículos fue mucho más fluido ayer que en los dos anteriores días en las principales vías de la ciudad, mientras que algunos comercios han abierto sus puertas.
Asimismo, la vía de Changuinola hacia la ciudad de David, en la provincia de Chiriquí fue abierta, por lo que decenas de personas se encuentran en la terminal de autobuses a la expectativa de que llegue algún transporte colectivo, indicó la Policía y una fuente de una empresa de transporte.
Ayer se cumplió el segundo día de negociaciones entre el Gobierno, y los sindicalistas y la empresa privada bocatoreña, en el que se espera llegar a un acuerdo satisfactorio para todas las partes.
El presidente la Cámara de Comercio de Bocas del Toro, Venancio Caballero, integrante de la mesa de negociación, dijo a Efe que se encuentra optimista de que las expectativas se cumplan y que se alcance un acuerdo que favorezca a todo el país.
“Anoche avanzamos en 14 puntos y dejamos en el tapete la revisión de la 'Ley 9-1', pero hay voluntad de todos de llegar a un acuerdo”, señaló Caballero ayer, en alusión a la norma cuya derogación reclaman los huelguistas por modificar varias normas sindicales y restringir el derecho de huelga.
Señaló que en medio de las conversaciones fueron informados de los actos vandálicos por lo que las negociaciones permanecieron estancadas durante una hora, hasta que se confirmó que la acción fue hecha por bandoleros y no por los huelguistas.
“Siento que hay una gran voluntad por ambas partes y lo que se busca es que el país acepte los acuerdos a los que lleguemos, porque Panamá no se merece vivir el estado de anarquía que hemos vivido en Changuinola en estos días”, inquirió.
Caballero, también presidente de la Federación de Cámaras de Comercio de Panamá, dijo que la huelga y los disturbios han traído pérdidas superiores a los $35 millones, pero cree que el perjuicio económico puede ser mucho mayor.
En la reunión, el vicepresidente y canciller, Juan Carlos Varela, y el ministro de la Presidencia, Demetrio Papadimitriu, encabezan la representación gubernamental, mientras que el sindicato bananero está representando, entre otros, por Samuel Quintero.

Changuinola, Panamá
EFE

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