Pablo Abarca: “La industria turística puede sacar a Costa Rica de la pobreza”
“Para resolver el tema del déficit, hay que resolver la matriz energética, porque los costos eléctricos son hasta un 60% más baratos en Nicaragua que en Costa Rica”, aseguró Pablo Abarca, presidente de la Cámara Nacional de Turismo.
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Cámara Nacional de Turismo estaría a favor de un IVA escalonado

Pablo Abarca: “La industria turística puede sacar a Costa Rica de la pobreza”

Sector pide apoyo del Gobierno para crecer y fortalecerse

La situación fiscal del país nos preocupa a todos.
Por eso, LA REPÚBLICA está convocando a distintos actores políticos, económicos y sociales para dibujar un camino de consenso, que nos lleve a tomar las medidas necesarias para sanear las finanzas públicas.
En esta décima y última entrega de la serie “Camino al Consenso”, conversamos con Pablo Heriberto Abarca, presidente de la Cámara Nacional de Turismo.

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Para sanear las finanzas públicas, ¿qué podría hacer el sector privado?
La industria turística puede sacar a Costa Rica de la pobreza, lograr metas de desarrollo y salir del déficit fiscal, pero nos tienen que dejar trabajar.
El sector turismo tiene que crecer para aportar dos o tres veces más de lo que aporta hoy.
En este momento estamos a un 50% de nuestra capacidad instalada, con solo llenar esos centros, vamos a generar importantes aportes al país.
Obviamente eso requiere mucha seguridad jurídica, que no hemos tenido en estos primeros meses de gobierno.
Estaríamos dispuestos a aportar un IVA escalonado a ciertas actividades turísticas, que arranque en el 2% el primer año y vaya evolucionando en el tiempo hasta llegar al 13%.
Esperaría que haya un control de los profesionales liberales, obviamente a una tasa diferenciada que no afecte a la gente de clase baja o media, de forma que los servicios que ofrece un abogado o un dentista, no se vuelvan restrictivos.
En educación, también se debe tener una tasa diferenciada. Una alta tasa impositiva restringiría la oferta de gente capacitada y por tanto dificulta la generación de empleo.
Desde el punto de vista industrial, hay sectores que también pueden aportar más.
Pero para resolver el tema del déficit, hay que resolver la matriz energética, porque los costos eléctricos son hasta un 60% más baratos en Nicaragua que en Costa Rica.
Agregarle más carga a esos costos va a implicar un detrimento de la actividad económica, entonces va a costar mucho más recaudar y por lo tanto el déficit se va a incrementar.

¿Qué espera del Gobierno?
El Gobierno se debe comprometer a hacer un presupuesto apegado a la realidad fiscal del país, que obviamente no elimine la inversión, pero que elimine los gastos superfluos.
Esperaríamos también políticas públicas para hacer crecer y fortalecer al sector turismo.
Necesitamos incrementar el presupuesto en mercadeo internacional. Colombia invierte $114 millones anuales, mientras que nosotros invertimos $10 millones.
No solo tenemos que promocionarnos en los mercados que nos dan de comer, sino también apuntar a potenciales mercados como América del Sur y Europa.
También requerimos una agresiva campaña de atracción de líneas aéreas, nada ganamos mercadeándonos si tenemos una imposibilidad de conectividad aérea o un precio muy alto, comparado con otro destino.
Además, necesitamos una nueva ley general de turismo, que regule la actividad, que le dé al ICT la rectoría, pero que nos permita eliminar la informalidad, ordenarnos y apoyar las necesidades de la industria.
Esperaría que el Gobierno entienda que es más fácil salir del déficit invirtiendo en actividades que generen productividad y no en la planilla del Estado.
El plan escudo fue lo peor que le pudo pasar a este país, porque entendieron mal la teoría económica.
Con la crisis, el Gobierno se dedicó a gastar, pero en realidad lo que debe hacer es invertir.
Lo más grave fue que no solo fueron gastos temporales, sino que aumentó la planilla exponencialmente y entonces endeudó al país a largo plazo.
También hay que revisar los incentivos laborales, en términos de que sean premios a la eficiencia y no que sean ya parte de sus garantías.
La anualidad, como está establecido y como era el espíritu del rubro, debe ser un premio al desempeño y debe evaluarse con rigurosidad. No puede ser un derecho adquirido, eso va en detrimento del presupuesto y obviamente aumenta el déficit.

 

Natalia Chaves
[email protected]
@nataliachavesb

 

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