Luis Alberto Muñoz

Luis Alberto Muñoz

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Viernes 20 Abril, 2012


Ottón y Laura


La imagen de la presidenta Laura Chinchilla se ha visto afectada tras el intento frustrado de poner más impuestos a los costarricenses.
Esta lectura la comparto a partir de las luces que arroja el más reciente estudio de opinión pública de CID Gallup, donde solo un 40% de los encuestados aprueba su gestión hasta el momento.

Una vez más, la Presidenta ha sido presa de un mal cálculo político.
Nuestra mandataria ha recibido los dardos, mientras su compañero de contienda tributaria y promotor de al menos 17 puntos fundamentales e “innegociables” del fracasado proyecto, Ottón Solís, parece haber salido ileso, al menos en lo que a la opinión pública se refiere.
Este PACto, entre el laurismo y el ottonismo, anunciado en su momento con gran solemnidad, resultó un giro inesperado o desesperado que el gobierno tomó para contar con el apoyo necesario en la Asamblea para la aprobación en primer debate del plan fiscal, que hoy yace enterrado.
Tras el rotundo fracaso, el Partido Acción Ciudadana creado por Solís, fortaleció su imagen, alcanzando un 9% de simpatizantes en la última encuesta, un 2% más que en enero, antes del PACto.
Efecto contrario recibió el partido oficialista, ya que en ese mismo periodo, los seguidores de Liberación pasaron de un 42% a un 24%.
El laurismo ha proporcionado un significativo impacto a Liberación Nacional, agrupación que pese a lo anterior aún es la que cuenta con el mayor caudal político electoral hasta el momento.
Si de recortar distancias entre el PAC y Liberación se trata, el PACto ha sido deliberadamente o no, una tenaza efectiva para restarle adeptos y sembrar un clima de apatía a la afiliación verdiblanca.
Pero, ¿de dónde procede la desilusión de un grupo de los liberacionistas con el laurismo?
Posiblemente esa amistad política relámpago entre Ottón y Laura, es la prueba de una ruptura ideológica fundamental de las tradiciones intelectuales de ese partido, que en esencia ha rechazado las posturas radicales como solución a los desafíos nacionales.
Al respecto, el error fue haber visto el paquetazo como un proyecto “resentido” que solo afectaría a los empresarios, mientras que los grupos sociales más vulnerables no veían el beneficio.
Para cerrar este círculo, ahora nada más faltaría que un grupo de miles de firmas soliciten a Solís regresar a la arena electoral para “salvar al país”, con esto la historia quedaría concluida.

Luis Alberto Muñoz