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Opciones de inversión y el análisis del cliente

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Las opciones de inversión con que cuenta un costarricense conllevan la toma de decisiones cruciales. Existen diferentes etapas en la vida del inversionista que deben ser tomadas en cuenta. Cuando nos encontramos al inicio de nuestra vida laboral, pensando en adquirir un vehículo y posteriormente una vivienda, posiblemente nos interese algún esquema de acumulación de los ahorros mientras alcanzamos el monto necesario para una prima. Si estamos en una etapa de repago de las deudas contraídas, con ingresos y gastos estables, los productos que vamos a requerir deben diseñarse para un horizonte temporal distinto y para otro tipo de necesidades. Si estamos en edad de retiro e iniciando la etapa de desacumulación de fondos, debemos buscar otras opciones.
Desde el inicio de la vida laboral, resulta vital la disciplina para destinar siempre un porcentaje de los ingresos al ahorro, por mínimo que sea. En el ahorro se fundamenta la capacidad futura para adquirir una mayor libertad financiera. Ingresos como el aguinaldo en el caso de los asalariados, deberían siempre aprovecharse —en alguna medida— para incrementar el patrimonio familiar. La buena salud en el manejo de las finanzas personales se basa en el adecuado control de los gastos.
Decisiones como la moneda para ahorrar y contraer deudas suelen presentarse con frecuencia. Dado que Costa Rica es una economía pequeña y abierta, tener el 100% de los ahorros en colones podría no ser lo más aconsejable si deseamos adquirir a futuro un bien de capital importado, o si nuestro horizonte de inversión es de muy largo plazo. En materia de endeudamiento, en cambio, la regla que deberíamos seguir es la de obligarnos siempre en la moneda de nuestro ingreso; de ese modo evitamos el riesgo cambiario.
Las tasas de interés juegan un rol importante. En ocasiones las bajas tasas activas en dólares generan una gran tentación para endeudarse en esa moneda; debemos valorar a fondo si estamos en capacidad de asumir el riesgo que esto conlleva. Puede tratarse de un crédito de tamaño reducido que implique cuotas manejables en relación con nuestro salario y por un plazo corto, en tales casos puede valorarse la asunción del riesgo. Diferente es cuando tenemos nuestro ingreso en colones, adquirimos un crédito en dólares a largo plazo, y la cuota representa un porcentaje relevante de nuestro ingreso; la posibilidad de que una devaluación fuerte del colón —en algún momento— afecte nuestras posibilidades de atender los pagos, se acrecienta sensiblemente.
Cuando las familias logran acumular riqueza suficiente, la asesoría de un profesional especializado es muy recomendable. Es por ello que se aconseja buscar el Conglomerado Financiero que cuente con una gama de servicios que permitan atender las necesidades de cada segmento de cliente, por ejemplo, en bolsa —BN VALORES—, con una administradora de fondos de inversión —BN SAFI—, y con una administradora de fondos de pensiones —BN VITAL—.
El análisis sobre la seguridad ofrecida —una balanceada y excelente gestión de las finanzas y los riesgos—, las tasas de interés, la calidad del servicio, y la facilidad tecnológica que se ofrece es parte de las razones para que clientes e inversionistas, bancos internacionales, fondos de inversión en Europa, Estados Unidos y Asia, y los organismos multilaterales de desarrollo, confíen plenamente en esta centenaria institución.

Bernardo Alfaro Araya
Subgerente general de Finanzas y Riesgo
Banco Nacional

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