OCDE apunta tres retos fiscales para Costa Rica
“Costa Rica tiene mucho por perder si no se aprueban las reformas que están en este momento en el Congreso”, aseguró Álvaro Pereira, director del Departamento de Economía de la OCDE. Cortesía Hacienda/La República.
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Ampliar las bases de los impuestos; luchar contra la evasión y la elusión; así como incorporar a los nuevos contribuyentes a la economía formal son los tres retos fiscales que apunta la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en su último informe.

El país inició su proceso de adhesión en abril de 2015 y está en la mira de los comités de la OCDE en diferentes áreas económicas.

Eso le permite a la agrupación hacer informes que deberían servir al Gobierno y a los diputados para debatir y plantear cambios.

El informe Análisis de políticas fiscales de la OCDE: Costa Rica 2017, contempla no solo los retos antes expuestos en materia de recaudación, sino recomendaciones sobre el gasto público, como por ejemplo, vigilar los aumentos salariales, pluses y el congelamiento de las plazas.

“Sin reformas la situación fiscal del país se volvería una amenaza y es urgente sanear las cuentas públicas. Costa Rica tiene mucho por perder si no se aprueban las reformas que están en este momento en el Congreso”, aseguró Álvaro Pereira, director del Departamento de Economía de la OCDE.

 

Con respecto a aumentar las bases de los impuestos, la OCDE plantea la introducción de un sistema de Impuesto de Ventas por uno de Valor Agregado que amplíe la base tanto de bienes como de servicios.

“El actual impuesto sobre las ventas no grava la mayoría de los servicios y por eso no se recauda más y los tributos introducen distorsiones que afectan al funcionamiento de la economía”, destaca el documento.

En cuanto a renta, las tasas legales son muy altas para empresas y muchas de ellas soportan, pero eso desincentiva la inversión nacional y extranjera directa.

Ahora bien, en cuanto a la evasión y a la elusión, la agrupación no propone soluciones solo deja en evidencia el problema.

“Para ambos conceptos, se requiere impulsar una reforma fiscal que establezca una línea clara y nítida entre lo legal y lo ilegal. Es aquí donde el Congreso le queda debiendo al país, pues el rezago de las leyes tributarias hace que existan espacios que, mal utilizados, lleven a abusos del contribuyente y también esas áreas grises en la ley que permitan interpretaciones abusivas de parte de la Administración Tributaria”, aseguró Randall Madriz, abogado tributario de Pacheco Coto.

El otro hueco que erosiona las finanzas públicas es el trabajo informal, en el que se agrupan 919 mil personas, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos.

La cifra preocupa porque en el último trimestre muchas personas desempleados se sumaron al mercado informal o se convirtieron en trabajadores independientes, lo cual causa preocupación en el sector empresarial.

“Los informales son competencia desleal, ya que la mayoría no se preocupa por brindar empleo decente, no pagan cargas sociales, no tributan y tampoco cumplen con los demás requisitos del Estado costarricense”, destacó Franco Arturo Pacheco, presidente de la Unión de Cámaras.

La OCDE recomendó también más inversión por parte del Estado para modernizar las herramientas informáticas de la Administración Tributaria y mejorar la gestión de la deuda, de manera que puedan participar inversionistas internacionales y más acciones del mercado interno.

Las recomendaciones

La OCDE dejó en evidencia una serie de desafíos claves que enfrenta el país en materia de política fiscal.
-Ampliar las bases de los impuestos
-Luchar contra la evasión y la elusión
-Incorporar a los nuevos contribuyentes a la economía formal
-Disminuir el déficit fiscal que para este año se estima en un 6,1%

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