Obama busca cerebros en Harvard
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Obama busca cerebros en Harvard


Nueva York -- Jody Freeman, profesora de Derecho de la Universidad de Harvard, contribuyó a presionar al Gobierno del ex presidente George W. Bush en una demanda a que regulara los gases de efecto invernadero. Ahora Freeman está asesorando al presidente Barack Obama sobre cómo mejor combatir el calentamiento mundial.
Freeman es uno de por lo menos 11 profesores de Harvard que se han integrado al Gobierno de Obama, la mayor cantidad desde que en los años sesenta el presidente John F. Kennedy reclutó intelectuales frecuentemente en la universidad con sede en Cambridge, estado de Massachussets. A los nuevos funcionarios se los está reclutando del Departamento de Economía, la Escuela Kennedy de Administración Pública y la Escuela de Derecho.

Obama, titulado en Derecho por Harvard en 1991, se está rodeando de intelectuales que, como el presidente, han gravitado hacia el servicio público. Traen consigo pericia en materia de política pública y política partidista, sin la ideología que caracterizó al Gobierno de Bush, dijo Jeffrey Frankel, profesor de Formación de Capital y Crecimiento en la Escuela Kennedy de Harvard.
“Todos ellos están completamente abiertos en lo que a recibir nueva información se refiere”, dijo Frankel, que fue miembro del Consejo de Asesores Económicos por tres años durante la presidencia de Bill Clinton. “Tratan de averiguar qué funciona verdaderamente. La gente no valora la competencia, pero uno sí la necesita”.
A Freeman le fue imposible declinar la oferta de Obama.
“Esta es verdaderamente una oportunidad que surge solo una vez en la vida”, dijo la académica de 45 años en una entrevista telefónica desde la Casa Blanca. “Trabajar en este Gobierno, en esta serie de asuntos, para este presidente. Me fue irresistible”.
Freeman, canadiense de nacimiento y naturalizada estadounidense el año pasado, fundó el Programa de Derecho Ambiental de Harvard. También escribió un expediente para la ex secretaria de Estado Madeleine Albright, quien, en calidad de amicus curiae o amigo del tribunal, se había sumado a una causa en el Tribunal Supremo sobre si la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por su sigla en inglés) tenía el deber de reglamentar las emisiones de dióxido de carbono. La EPA dijo que reducir los gases de efecto invernadero debilitaría las relaciones de Estados Unidos con otros países. Freeman argumentó que la EPA no debería tener en cuenta asuntos de política exterior al tomar sus decisiones. En abril del 2007, el tribunal falló 5-4 en contra de la EPA.
“Harvard la contrató, en resumidas cuentas, para que creara un programa de derecho ambiental, y ella tendió puentes entre la facultad de Derecho, la Facultad Kennedy y la Facultad de Salud Pública”, dijo Richard Lazarus, que enseña Derecho Ambiental en la Universidad de Georgetown en Washington. 

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