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Culpa a estructura estatal por fracaso en Plan Fiscal
“Nunca hemos tenido certeza de triunfo”, Chinchilla

Nuevos tributos iban a afectar economía, dicen empresarios

Implementar un nuevo paquete de impuestos nunca fue una posibilidad tan clara para el gobierno de Laura Chinchilla.
El plan estrella de la actual administración naufragó, según la reflexión de la Presidenta, por una confusa estructura estatal en la cual intervinieron los tres poderes de la República.
Además, el sector empresarial celebró que la Sala IV enterrara el proyecto tributario porque poner nuevos impuestos iba a afectar el crecimiento económico.
Por cierto, ayer, durante los actos de conmemoración de la Batalla de Rivas, la actitud gubernamental fue la de reivindicar el impulso de los nuevos impuestos.
A la vez esperarán la redacción total de la sentencia del Tribunal Constitucional para tomar la decisión de si seguir impulsando el proyecto fiscal u optar por un plan “B”.
“A quienes me han acompañado en esta difícil e incomprendida batalla por responder al problema fiscal les agradezco; nunca hemos tenido la certeza del triunfo”, dijo la presidenta Laura Chinchilla, al referirse a la defensa del Plan Fiscal.
El Gobierno no hizo una autocrítica sobre el error legal en el procedimiento legislativo y adujo que con la Sala IV nunca se sabe qué es constitucional y qué ilegal.
Más bien, culparon a las minorías políticas y sociales que se opusieron al Plan Fiscal y terminaron imponiendo el veto sobre la mayoría parlamentaria conformada por los partidos Liberación Nacional y Acción Ciudadana.
“Una alambicada arquitectura institucional ha querido que la responsabilidad de impulsar y tramitar leyes la compartan los tres poderes del Estado, en procesos que se vuelven confusos e interminables”, dijo Chinchilla.
Por otra parte, los empresarios nacionales celebraron la decisión de la Sala IV, porque detuvo un proyecto que iba a minar la competitividad del país.
La principal afectación del proyecto era el futuro de la inversión productiva, al gravarse a las nuevas empresas de zona franca, y el de los consumidores finales por la creación del impuesto al valor agregado.
“Las pequeñas y medianas empresas pueden respirar de nuevo, dado que la carga impositiva que pretendía el gobierno ya no las va a ahogar”, explicó Arnoldo André Tinoco, presidente de la Cámara de Comercio, principal opositora al Plan Fiscal.
La administración de Laura Chinchilla impulsó el paquete de impuestos para enfrentar la difícil situación fiscal.
Para este año, la previsión oficial es que el déficit gubernamental sería de un 5,5% de la producción nacional, mientras que en 2011 fue del 4,4%.
Las finanzas públicas comenzaron a desmejorar, a partir de 2008, cuando el gobierno hizo un aumento extraordinario en salarios de los burócratas y de las pensiones, como parte del denominado Plan Escudo, para enfrentar los efectos de la crisis económica.
Desde entonces, los gastos del Gobierno crecen a un ritmo mayor que los ingresos.

Oscar Rodríguez
[email protected]


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