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En mayo deben entrar en funcionamiento, de lo contrario el Estado estaría obligado a indemnizar a empresa concesionaria
Nuevo recurso frena construcción de casetas de peaje en Escazú


· Aunque existe proceso de expropiación, administradores de Hogar Magdala volvieron a presentar recurso de revocatoria

Yessenia Garita
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El peaje a Escazú tiene que empezar a cobrarse a partir de mayo, cuando se inaugure la nueva carretera a Caldera, sin embargo, un nuevo recurso de revocatoria presentado por los propietarios del Hogar Magdala podría atrasar el inicio del cobro.
El proceso de expropiación de ese centro de ancianos está prácticamente en su etapa final; sin embargo, un recurso de revocatoria con apelación presentado por los dueños del Hogar hizo que el proceso de entrega de los terrenos, donde serán construidas las 14 cabinas para el cobro del peaje, esté detenido.
Si las cabinas no empiezan a funcionar en mayo próximo, el Estado tendría que pagarle a la empresa concesionaria aproximadamente medio millón de dólares por cada mes, según información suministrada por la oficina de comunicación del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT).
“Los atrasos que esta situación genera podrían facultar al concesionario a plantear un reclamo a la administración para la indemnización de los sobrecostos y los daños y perjuicios causados, tanto en lo que respecta a la construcción como a la operación. Si no pueden cobrar el peaje, el Estado deberá pagar lo que deje de percibir el concesionario, que en este caso significaría medio millón de dólares por mes”, explicó el viceministro de Concesiones, Guillermo Matamoros.
Con el fin de que no haya atrasos en el cobro del peaje, las autoridades de Transportes están evaluando la posibilidad de habilitar al menos algunas de las casetillas. No obstante, habilitar solo una parte de las casetas, condicionaría el nivel de servicio que deben recibir los usuarios de esta vía.
La construcción de las nuevas casetas para el cobro del peaje a Escazú ha tenido un largo calvario, pues desde junio de 2008, los administradores del Hogar de Ancianos Magdala debían haber desalojado sus instalaciones, pues por allí se ampliará la carretera que llevará a Caldera, Puntarenas.
Sin embargo, los miembros de la Asociación hicieron caso omiso, y por el contrario en octubre pasado, acudieron a la Sala Constitucional para interponer un recurso de amparo, ante la decisión del Ministerio de Salud de retirarles los permisos de funcionamiento.
En ese momento, Salud indicó que se les retiraba la habilitación porque no cumplían con una serie de aspectos, entre ellos señalización, ausencia de rampas, sobreabundancia de ventanales, los cuales eran peligrosos para los 44 adultos mayores que viven en dicho centro.
Por otra parte, el MOPT les ofreció soluciones a los propietarios del hogar, pero estas fueron rechazadas, entre ellas la construcción de un hogar en Ciudad Colón y la reubicación de los adultos mayores.
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