Logo La República

Viernes, 14 de diciembre de 2018



ÚLTIMA HORA


Nuevas apps acabarían con discusiones por el aire acondicionado en la oficina

Luis Fernando Cascante [email protected] | Jueves 23 julio, 2015 12:00 am



Nuevas apps acabarían con discusiones por el aire acondicionado en la oficina


Es uno de esos días de verano en los que el aire parece agua y huele como basura y viajar hacia y desde el trabajo requiere una ducha adicional. Ciertamente, el agobio de un día caluroso de verano no puede eliminarse totalmente, pero ¿qué ocurriría si la temperatura de la oficina no fuera una preocupación adicional? ¿Qué ocurriría si las ocho horas trabajadas allí fueran perfectamente templadas, ni una tundra con un aire acondicionado excesivo ni un anticipo sudoroso del infierno que nos espera afuera?

Tal es la realidad utópica para las 700 personas que trabajan en las oficinas de AppNexus en la ciudad de Nueva York. La startup usa Comfy, una aplicación que permite imponer el clima de la oficina, no al equipo de mantenimiento, sino a los empleados.

El software de Comfy se conecta con los sistemas de calefacción y refrigeración existentes de una oficina, permitiendo que los empleados controlen la temperatura ambiente y averigua a la vez cuáles son los hábitos y preferencias de los usuarios para regular el clima de un espacio determinado.

Datos preliminares de un estudio en un edificio de oficinas que utiliza Comfy comprobaron que 83% de los usuarios de la aplicación estaban entre “más” y “mucho más” satisfechos que antes

Comfy forma parte de varios nuevos productos y aplicaciones diseñados para brindar una mayor personalización del clima en la oficina, permitiendo que quienes sufren el calor mantengan una brisa y quienes sufren el frío mantengan el aire al mínimo.

La temperatura es uno de los temas más polémicos en los lugares de trabajo modernos, según una encuesta realizada por International Facility Management Association.

Solo la mitad de las personas en una oficina determinada está contenta con el aire (o su ausencia) en cualquier momento dado.

Un termostato para toda la oficina en una sola temperatura puede resultar atractivo solo a unos pocos. Una oficina no puede ajustar o no ajusta la temperatura a los caprichos de cada uno.

Cadi Thomas, que trabaja en el equipo de instalaciones, solía recibir reclamos constantes sobre áreas demasiado heladas o demasiado suaves. Ahora, en un mundo post-Comfy, ya no recibe quejas. Y no se trata solamente de las configuraciones de la temperatura. Tiene que ver con el control.

Bloomberg