Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 19 Abril, 2012


El repunte del Saprissa en la recta final lo ubica como uno de los más firmes candidatos al título, por lo que representa el equipo, por lo peligroso que resulta enfrentarlo en instancias semifinales, por su historia y tradición.
Después de perder el clásico y cuando a Alexandre Guimaraes se le vino el mundo encima, dado que un grupo de fanáticos pidió su cabeza, la nómina morada se reactivó, se juntó, se estimuló y empezaron a caer sus rivales de turno con marcadores en contra estrepitosos.
Cuatro pepinos a Belén, otros cuatro al Cartaginés y el martes cinco al Orión, son 13 goles en tres partidos, un promedio de efectividad primoroso, que tiene que poner a pensar a los eventuales rivales del Saprissa en semifinales, lo complicado que será eliminarlo en sus claras intenciones de convertirse en monarca.
Saprissa cierra en casa contra Herediano y depende de ciertas combinaciones de resultados, sobre todo los de anoche entre Alajuelense y San Carlos y Cartaginés con Santos, pueden los morados ser segundos o primeros, posiciones que le van a marcar a su rival en la fase semifinal.
Perfectamente, si la Liga solucionó con victoria su compromiso de anoche y vence también en Pérez Zeledón, podríamos tener en semifinales dos nuevas ediciones del clásico o lo que es igual, que Saprissa o la Liga no estarán en la final.
Muy interesante analizar cómo en este repunte del Saprissa, han sido vitales sus futbolistas jóvenes; Yeltsin Tejeda es hoy el mejor jugador morado, futbolista de exportación; le ha ayudado mucho en esta resurrección David Guzmán.
En defensa, Jordan Smith se proyecta como un carrilero seleccionable y es notable el trabajo que cumple por el centro Alexander Robinson, mucho más protagónico que Oscar Duarte e incluso Gabriel Badilla.
Frente al Cartaginés, “Guima” se sacó un as de la manga que terminado el partido se uniformó de héroe: Deiver Vega y frente al Orión, explotó todo el talento de otro vertiginoso ariete que con anterioridad dio señales aisladas pero evidentes de que puede ser otro Joel Campbell o John Jairo Ruiz: Minor Escoe.
El joven ariete no fue un as; con sus cuatro goles se convirtió en un póker de ases, carta ganadora en cualquier juego, incluyendo al fútbol.
Bolívar, Paté, Douglas, Badilla, Jairo, protegen y guían a los “güilas” morados, cada vez más cerca de la corona. Podrían faltar solo 450 minutos para conquistarla.

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