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Lunes, 19 de noviembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Jueves 26 noviembre, 2015


A Rafa Benítez solo le faltó resucitar a Alfredo Di Stéfano, fichar de nuevo a Puskás y Gento y traerse a Kaká de la MLS para enfrentar al Barcelona.
Puso en la grama a todas sus estrellas y le clavaron cuatro, entonces los analistas dicen que faltó Casemiro, un volante de marca, de recuperación. Pero ahí estaba Toni Kroos y pocas horas después de que los catalanes aplastaran a los merengues, le metieron seis a la Roma de Rudy García, que alineó con cuatro medios de marca, como Casemiro.
Entonces, al Real Madrid no lo vapulearon por la ausencia de Casemiro, lo aplastaron por la superioridad de un rival que está volando como en las mejores épocas de Pep Guardiola. Por lo mismo trituraron a una Roma que de italiana no tiene nada, como lo comentamos en Nota anterior.
En la formación de “La Loba” contra el Barcelona, solo había un futbolista italiano y recientemente, que escuchaba en ESPN la narración de un juego del Inter de Milán, por un instante pensé que estaba en Serbia o en Croacia, escuchando los apellidos de los futbolistas “italianos”.
Volviendo al cuento del Real Madrid, no cabe duda que el error de Benítez fue creer o recibir órdenes florentinas de que alineando a todas sus estrellas, el sol brillaría con mayor intensidad y por eso formaron juntos: James, Kroos, Modric, Bale, Benzema y Cristiano, la constelación de astros madrileños, desde luego que cada uno por su lado, nada que ver con la colectividad, la clase y el compañerismo que reina hoy en el equipo catalán.
En el ámbito local pocos se imaginarían al campeón nacional, Herediano, jugando sin Óscar Esteban Granados y Randall Azofeifa y que Odir Jacques nos presente una alineación de la cintura para arriba con José Sánchez, Rodney Mora, Esteban Ramírez, Yosimar Arias, Keven Alemán y Johan Condega. Desde luego que se rompe el equilibrio del equipo, igual que una Liga sin Valle o un Saprissa sin Guzmán, Golobio o Monge.
Pero insistimos, Real Madrid no fue humillado por la ausencia de Casemiro, un mero detalle táctico en el equipo; le pasaron por encima por la calidad del rival, convertido de nuevo y bajo la batuta de Luis Enrique en uno de los mejores equipos del mundo, junto al Bayern Múnich de Guardiola.
Habrá que observar en estos días cuál es el director técnico que encuentre la estrategia para frenar a esta locomotora de fútbol que se llama Barcelona. Todo un desafío.