Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 25 Marzo, 2014

Desde luego que quienes siguen el fútbol en España están concentrados en lo que hacen sus superequipos, Real Madrid y Barcelona, ahora con un intruso que no los deja dormir en paz maniobrado por el Cholo Simeone, el Atlético de Madrid.
La cima de la clasificación está caliente dado que colchoneros y merengues la empatan con 70 puntos y los catalanes solo un punto atrás con 69.
A nueve fechas de que termine la Liga, el gallardete es cosa de tres, mientras que los leones vascos del Bilbao tienen amarrado el cuarto lugar que los instala en Champions.
Sevilla, Real Sociedad que ayer perdió con uno de los coleros, Almería en trepidante juego 4-3, Villarreal y Valencia buscan clasificarse a Liga de Campeones con una leve oportunidad para el Levante de Keylor Navas que hace rato no gana.
Lo que pasa es que en el universo fútbol no todos miran hacia arriba, sino que muchos miramos hacia abajo, porque el equipo de nuestros amores no pertenece a la elite del torneo, sino a la manada de clubes pequeños y en ese sentido, la clasificación española es un verdadero infierno en zona de descenso, donde se ha acomodado peligrosamente mi querido Osasuna de Pamplona.
Después de derrotar espectacularmente al Atlético de Madrid 3-0, los “rojillos” se vinieron a pique y han perdido cinco partidos consecutivos, catástrofe que los lanzó a la posición número 17 con olor a descenso, en vista de que en España descienden directamente tres.
Si condenamos al Betis a descender, dado que ocupa el último lugar con 19 puntos, del penúltimo puesto que es Valladolid con 27 puntos, a la posición 12 que la ocupa Celta de Vigo con 33, se ubican otros seis clubes con peligro de descenso, incluyendo al Osasuna, lo que proyecta un cierre de temporada dramático no solo en la cima, sino también en el sótano.
Celta (33), Málaga (32), Rayo y Elche (30), Almería y Osasuna (29), Getafe (28), Valladolid (27) y Betis más separado (19) son todos candidatos a viajar a la segunda división, un torneo durísimo del que, como en Costa Rica, no todos regresan, sino que lo diga el Zaragoza, por citar solo un ejemplo, que descendió la temporada anterior y está sin ninguna opción de lograr el ascenso.
Osasuna, como todo equipo vasco, es un plantel bravío, de sangre, temple y acero; esperamos que esto le alcance y que pueda iniciar su ascenso mañana, cuando enfrente a un rival directo, el Rayo Vallecano.

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