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Lunes, 10 de diciembre de 2018



COLUMNISTAS


Ni tanto que queme al santo

Pedro Oller [email protected] | Martes 19 agosto, 2014


Es absurdo pensar que el informe de los 100 días será la panacea que esperan ávidos tirios y troyanos


Ni tanto que queme al santo

Ni tanto que no lo alumbre reza el adagio popular. Muy apropiado en lo que respecta a este Gobierno, las circunstancias que dieron con su elección y los primeros meses de gestión.
Unos días antes del 8 de mayo, en este mismo espacio, habíamos advertido de las enormes expectativas que la elección de don Luis Guillermo Solís y la llegada del PAC al Poder Ejecutivo implicaban. Hoy, tras las primeras de tanteo y a la espera del informe de los 100 días, tal parece que no nos equivocamos.
Si bien la última encuesta del CIEP de la UCR confirma una alta percepción positiva de la gestión Solís Rivera (cerca del 40% opina que es mejor que la gestión Chinchilla Miranda y un 59% que será mejor en un año), lo cierto es que esta percepción se deteriora respecto de dos temas puntuales: La situación económica (casi un 34% piensa que la situación económica es peor que hace un año) y la situación política (un 47% no ve mejoría respecto del año anterior).
No obstante, es de recibo que el país sigue guardando un alto grado de optimismo. Un 45% de los encuestados piensa que la situación económica y un 44% piensa que la situación política mejorarán en el plazo de un año. Las expectativas de progreso siguen siendo muy altas. La pregunta que debemos hacernos es si son realizables y por ende sostenibles estas aspiraciones.
A la espera del informe de los 100 días que presentará el señor Presidente, podría concluirse que salvo que este incluya golpes de timón certeros que muestren una clara intencionalidad, definan un norte y compartan la ruta, esa buena voluntad evidenciada en la encuesta seguirá lavándose.
Es absurdo pensar que el informe de los 100 días será la panacea que esperan ávidos tirios y troyanos. Unos con la clara intención de aplaudir y otros para criticar la incipiente labor gubernamental. Sin embargo, el propio presidente Solís es quien ha generado una desmedida curiosidad por sus alcances, misma que ha venido reiterando al salir al paso de los primeros y seguidos tropiezos de su mandato.
Es por eso que será interesante escuchar esa presentación para ojalá conocer finalmente las acciones puntuales que desde el Poder Ejecutivo se estarán tomando respecto: (a) déficit fiscal, (b) desarrollo de infraestructura, (c) salud y la CCSS, (d) hacia adonde apunta la atracción de inversión extranjera, (e) la política alimentaria y agropecuaria, (f) los focos en materia de seguridad pública, (g) el tipo de cambio, (h) la ética en la gestión pública, (i) el programa nacional de educación y tantos otros temas.
Es decir, ya que no podemos esperar como en Chile que el presidente Solís emule a la presidenta Bachelet y enumere el cumplimiento de las 50 (en el caso chileno) medidas autoimpuestas como prioritarias para los 100 primeros días; pues entonces, que al menos nos cuente qué nos espera para los próximos 1.361 días.
Para seguir con ese optimismo encuestado y cumplir con lo que dijo en marzo anterior: "Para que el nuevo gobierno pueda acometer esa tarea tan importante y encaminarnos hacia la construcción de una agenda de Estado con los grandes proyectos que puedan sacarnos del punto de parálisis en que nos encontramos”.

Pedro Oller