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Lunes, 19 de noviembre de 2018



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Nacionalismo económico en Davos

Luis Alberto Muñoz [email protected] | Viernes 01 febrero, 2008


Nacionalismo económico en Davos

Luis Alberto Muñoz
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La pronosticada recesión de la economía de Estados Unidos y sus efectos globales cayeron como una avalancha en Davos, ciudad Suiza donde anualmente el Foro Económico Mundial acostumbra reunir a una elite de banqueros, economistas, políticos y figuras de renombre para llegar a “acuerdos”.
El clima de fiesta, que en ocasiones anteriores había acompañado las discusiones en Davos, en esta oportunidad se transformó en caras largas y apretones de dientes ante el aroma de desconcierto por el frío panorama lleno de miedos de recesión.
“Ha sido difícil encontrar a un optimista en Davos, o al menos un optimista que se atreva a divulgar su nombre”, reportó el Financial Times.
Principalmente, lo que ha complicado más las cosas es que no ha quedado más opción que hablar sobre teorías y recetas anteriormente repudiadas.
Con el fin de evitar una fuerte recesión se ha hecho una apelación por “estímulos provisionales contracíclicos” como prestaciones, devoluciones tributarias y políticas de reactivación de la demanda, que al menos intentarán sopesar la caída en la producción y consumo mundial.
Lo contradictorio es que las medidas citadas, así como otras de índole similar corresponden al denominado “nacionalismo económico”, pensamiento opuesto y altamente debatido por la globalización, pero que ante el pavor de una onda expansiva de recesión, hoy vuelven a estar sobre la mesa.
Esta corriente nacionalista, defendida y utilizada en países socialistas, pretende proteger el consumo interno, el trabajo y la formación de capital dentro de una economía o mercado y suele incluir doctrinas como el proteccionismo y la sustitución de importaciones.
Resulta interesante que Davos haya propiciado el debate a favor de un mayor activismo fiscal.
“Es un acontecimiento histórico: la primera vez que un director general del Fondo Monetario Internacional hace un llamamiento a favor de una subida del déficit fiscal”, aseguró criticándose a sí mismo, Dominique Strauss-Kahn, jerarca del Fondo dentro del marco del foro.
Entre la gravedad de las declaraciones de los expertos en Davos, se subraya que harán falta más políticas de estímulo a las exportaciones en países europeos y asiáticos para sustituir la caída del consumo estadounidense.
Es posible que el dramático desenlace en Davos tenga una buena lección para los economistas absolutistas, como dijo Winston Churchill, “a menudo me he comido mis palabras y he visto que eran una dieta equilibrada”.