Muro fronterizo de Trump es solo un prototipo
El muro fue el elemento emocional central de la campaña populista de Trump. Bloomberg/La República
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Casi un año después de iniciada la presidencia de Donald Trump, el muro fronterizo que promocionó con vehemencia durante su campaña electoral se reduce a ocho prototipos de no más de 9 metros de largo cada uno ubicados en un desierto de las afueras de San Diego.

El Congreso no ha asignado fondos al proyecto más allá de la etapa de prueba. No hay un diseño definitivo y, a pesar de que Trump afirmaba que México pagaría el muro, el país no ha aportado ni un peso.

El muro, un elemento emocional central de la campaña populista de Trump, resurge en momentos en que Washington pasa de la legislación tributaria a una discusión sobre el gasto gubernamental para lo que queda del año fiscal.

Un paquete de gastos que el Congreso planea debatir en enero demostrará si la promesa de Trump podrá cumplirse alguna vez.

Las tensiones respecto de la inmigración vuelven a un primer plano en tanto los demócratas buscan usar el debate del gasto de enero para restablecer las protecciones legales contra la deportación de centenares de miles de personas que fueron trasladadas ilegalmente a EE.UU. en su infancia.

Trump ha dicho que le gustaría llegar a un acuerdo que comprendiera a cambio la financiación del muro y reanudó la presión a ese respecto al celebrar la reforma tributaria republicana.

“Instamos al Congreso a financiar el muro fronterizo, algo a lo cual nos estamos acercando mucho”, dijo Trump el 20 de diciembre durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca.


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