Mauro Fernández, el “Dr. Sex” de Costa Rica
Aunque Mauro Fernández ahora habla y piensa en sexo casi todo el día, el doctor reconoce que de pequeño sus padres no le dijeron que el cuento de la cigüeña y París eran mentiras.
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Mauro Fernández, el “Dr. Sex” de Costa Rica

“Si el MEP es incapaz de enseñar matemáticas, cómo va a enseñar sexo”

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Uno de los graves problemas modernos de la sexualidad, son los embarazos no deseados. La solución de Fernández, es establecer que la pensión se pague automáticamente por un banco. Gerson Vargas/La República
Desde la repisa que da al frente de su escritorio, un busto de Vladimir Lenin observa con mirada seria, quizá escrutadora, cada uno de los movimientos de Mauro Fernández, el “Dr. Sex”.
En las paredes de la antesala, cuelgan retratos de grandes personajes de la historia, como Sigmund Freud y Charles Chaplin, cada uno de ellos, un genio a su estilo.
No obstante, lo que más abunda en la oficina del “Dr. Sex”, son los estantes con decenas de libros con títulos sugestivos que el visitante curioso no puede dejar de mirar de reojo con cierta malicia.
“Antología del Sexo”, “Sex For Dummies”, “Guía práctica para el sexo oral” y el “Manual de Almohada para el Sexo Anal, el nuevo horizonte de las parejas”, son algunos de los libros que se encuentran ahí, algunos de los cuales fueron escritos por el mismo Fernández.
Durante ya casi tres décadas de sólida carrera profesional, el “Dr. Sex” es quizá la mayor autoridad cuando se habla de sexo en el país.
Paradójicamente, de chico sus padres nunca le desmintieron el mito de la cigüeña y París; todo lo que aprendió del tema crudo en esa época, se lo debe a los libros.
¿Cuánto saben los ticos de sexo?, “Mucho, y casi todo equivocado”, responde rápido Fernández, quien considera que los costarricenses están deseosos de aprender.
A continuación un extracto de la visita a su consultorio esta semana por un equipo de LA REPÚBLICA.

¿Por qué estudió sexología?
A mí nunca me gustaron las cosas veladas u oscuras. Cuando estaba en la escuela se hablaba de la sexualidad y de la menstruación con un halo de misterio. En aquel entonces como a los seis o siete años, yo decía que quería ser ginecólogo para tener claridad sobre estos temas, y cuando estudié medicina me incliné en principio por esa área, porque también siento una gran admiración por la maternidad. Sin embargo, esta área era transparente y diáfana, ahí me di cuenta de que lo oscuro era la sexología, pues ni los médicos, ni los psicólogos, ni los psiquiatras sabían de sexo y más aún, nadie sabía de sexo en el país en aquel momento; lo peor es que en el mundo, ya se conocía el tema a profundidad desde hacía 20 años.

¿Hace 30 años el sexo era un tabú y la sociedad conservadora pudo ver sus estudios como algo extraño o incluso pecaminoso?
Mi mentor el doctor Rodríguez Montero me dio dos consejos sobre este tema. Uno, que tenía que hacerme ginecólogo y dos, convertirme en el mejor especialista, pues si no era el mejor, me iban a calificar de charlatán. Así las cosas, puse todo mi empeño para ser el mejor promedio en medicina y en ginecología de la UCR de mi generación. Después, ya en México en el Instituto Mexicano de Sexología hice una maestría y me gradué con los mejores promedios. Esa era la única forma de dedicarse a un tema tan controversial en aquel momento.

¿Cómo fue recibido cuando empezó a hablar de sexo públicamente?
Tuve la bendición de que por cosas del azar, Nono Antillón me invitó a su programa por Canal 2 para que habláramos de sexo regularmente. Ella tuvo la visión de vislumbrar la importancia de la sexología para las amas de casa y arrancar estos temas de los bohemios y los noctámbulos. Imagínese cómo fue incluir un segmento de estos a las 7.30 a.m. dos veces a la semana en 1991. Ella nos abrió la permisividad social. Por dicha, nunca recibí ataques de ningún tipo, por ejemplo, la Iglesia católica siempre fue respetuosa de esta parte de la ciencia.

¿Al doctor Mauro cómo le hablaron papá y mamá de sexo?
Con el ejemplo. Bajo todos los parámetros de oscurantismo sexual que se vivían en aquel entonces, hubo tres mensajes claros, no licor, no tabaco y un respeto desmedido hacia la mujer. En cuanto al sexo, no puede decir que me hablaran abiertamente de él, aquella charla a los 13 años de que ‘te voy a hacer hombre’ nunca sucedió, tampoco me llevaron donde una prostituta. Me imagino que al ver que yo era un joven muy apegado a los libros, consideraron que no era necesario.

En estos momentos, el 50% de los embarazos en el país es indeseado, ¿Cuánto se debe esto a una deficiente enseñanza del tema sexual?
Todos los esfuerzos que hemos hecho en materia sexual han sido por organizaciones particulares y no han sido parte de la agenda estatal, mientras los gobiernos no se tomen en serio la sexualidad y la reproducción, seguiremos viendo con dolor cómo unas 18 mil colegialas se embarazan cada año, así como entre 70 y 100 escolares. Es claro que tener hijos a temprana edad, tener muchos y de forma seguida, propicia pobreza.

¿Deberían los maestros hablar de sexo a los estudiantes y pasar la página sobre el conflicto existente con las guías sexuales?
Lo primero que debemos entender, es que nadie tiene que educar a mis hijos. En nuestra experiencia como instituto, cada vez que tratamos de tener una estrategia educativa, nos hemos encontrado personas que piensan que las guías son muy conservadoras; otros que son muy liberales, religiosas o a la ligera. Eso nos ha hecho comprender que lo mejor es que la enseñanza del sexo debe estar sujeta a valores, a los propios valores de los padres.


¿Pero deben o no los maestros ser parte de la enseñanza sexual?
Primero respóndame usted, ¿a qué edad quiere que su hijo se inicie en la vida sexual, a los 12, 15 18? ¿Antes de casarse o no? ¿Quién soy yo para decirle cuándo? Yo por ejemplo, no quiero que mi hijo inicie la vida sexual antes de ser adulto, no quiero que me traiga un nieto que debo sostener. No obstante, debo reconocer que tengo pacientes orgullosos porque su hijo inició en el sexo a los 16 y me lo traen felices para que les atienda una gonorrea, y me dicen: “Salió igual al tata de jugado”. Para responderle su pregunta, si el MEP es incapaz de enseñar matemáticas, cómo va a enseñar sexo que está lleno de valores. A mi hijo lo formo yo, las cosas importantes de la vida no se enseñan en una pizarra. Para evitar los embarazos indeseados, lo que se requiere son valores, es mentira, que en estos momentos un muchacho no sepa que el embarazo es consecuencia del acto sexual. Ya nadie traga cuento de que los niños los trae la cigüeña de París.

¿Cuánto sabe el costarricense promedio de sexo?
Los ticos saben un montón de sexo y casi todo equivocado.

¿Si los adultos manejamos una gran cantidad de información equivocada, cómo vamos a enseñar a los jóvenes de sexo?
La gente quiere saber de sexo y por eso, algunos buscan información fidedigna. Por ejemplo, nuestra página ha recibido más de 17 millones de entradas y tenemos 295 mil amigos en Facebook, imagine toda esa gente buscando información veraz. Esto me lleva a pensar que se requiere una entidad tipo UCR; con la gente calificada de este país, que no sean políticos y que diseñen un programa dirigido a la familia. El Estado debería generar un programa diario en la televisión o radio, para hablar de sexo. Hay que hablar de valores, matrimonio y divorcio. El Gobierno no se ha dado cuenta de que hoy no tenemos una familia como se entendía antes, hay niños que tienen dos, tres o cuatro padres en pocos años, imagínese el trauma de separación de esos niños. La variable sexual y emocional es un tema de fondo que debe ser atendido.


¿Hay un enfoque equivocado en estos momentos en lo que hacen el MEP, el Inamu y el IMAS entre otras instituciones?
El Gobierno no considera el tema sexual como parte de su agenda. No hemos diseñado la solución a la tica sobre el tema sexual.

¿Complican los sectores religiosos la enseñanza de un sexo seguro?
Comparando con otros países, no creo que por ejemplo la Iglesia católica gravite negativamente en la enseñanza del sexo. El asunto pasa, porque no se le ha dado el lugar que se requiere desde el punto de vista institucional. Lo que debemos lograr es que no haya tantos divorcios, que no haya embarazos indeseados, que no se embaracen tan jóvenes y que no abandonen los estudios.

¿Cómo reducir los embarazos indeseados?
Haciendo que todo niño por ley tenga un papá y que las pensiones no se le den a la mamá en la mano, sino que se depositen en el banco. En este país, con la complicidad de algunos abogados, la gente no da pensión o no da la que le corresponde. ¿Cómo quitar que un macho siga embarazando? Simplemente tocándole la billetera. La pensión debe ser automática. Cuando hagamos de la pensión un sistema automático y obligatorio, más o menos yo calcularía que los embarazos indeseados se reducirían a por lo menos la mitad. Este es el problema sexual más fácil de resolver. Hay 57 señores que lo pueden arreglar ya.

¿Por qué le consultan más los costarricenses?
Por eyaculación precoz el hombre, y pérdida del deseo sexual la mujer. Lo que sucede en Costa Rica es prácticamente lo mismo que pasa en el resto del continente.

¿Tiene el costarricense la mente abierta hacia el sexo?
Soy muy permisivo conmigo, pero muy restrictivo hacia otras personas. No es lo mismo como yo veo mis derechos, como veo los derechos de mi hija, mi esposa o mi papá por ejemplo. El tico suele ser más juicioso con los demás que consigo mismo. La mayoría de los costarricenses eso sí, se siente frustrada en términos sexuales y así lo demuestran las estadísticas, al menos siete de cada diez sufren de eyaculación precoz y al menos la mitad tendrá problemas de erección, mientras que el 50% de las mujeres pierde el deseo sexual y no consigue el orgasmo o lo finge. Todavía no nos hemos comido la mejor de las manzanas en cuanto al sexo, todavía no nos servimos con cuchara grande. La sexualidad que tengo con una pareja estable, es el resumen de muchas cosas, de cómo manejo el dinero o si estoy irritable. El amor no puede con las chichas, con los sermones, con los desplantes de poder, con las malas caras y el tico fácilmente sucumbe a eso. Al enfrentar los vínculos de pareja, se está permeando de mucho conflicto el día a día, lo cual hace que Cupido se marche.


¿Una pareja sana y estable cuántas relaciones debería tener?
Siempre queremos que las parejas tengan relaciones todos los días y no por el sexo, queremos que no pase un día sin una caricia, sin un beso, sin una lisonja. La idea es que cuando alguien llega a la casa sea recibido con una sonrisa y no como si fuera un perro. En mi casa todo para cuando ella llega, cuando mi hijo llega, cuando yo llego, tiene que haber un abrazo festivo. Tenemos que aprender a vivir. El choteo es muy destructivo, la lisonja debe reinar en el cada día de la casa.


¿Cree usted que ya llegó el momento para aprobar los derechos de los gais?
No, jamás, nos cogió tarde. Nos cogió 25 años tarde. Desde hace mucho tiempo los países civilizados entendieron que la homosexualidad no es una enfermedad y nosotros somos civilizados para no entenderlo.

Esteban Arrieta
[email protected]
@earrietaLR

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