Más impuestos y menor gasto gubernamental son inevitables
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Una combinación de nuevos impuestos y un recorte en el gasto del gobierno sería la tónica para invertir la tendencia de los últimos ocho años, en que Costa Rica aparece como el país de Latinoamérica donde la deuda más ha crecido.

No aceptaremos ninguna reducción en los beneficios de los trabajadores, insisten los sindicatos del sector público.

Sin embargo, tendrían que aguantar un reacomodo de sus privilegios; de lo contrario, el sector privado resistiría pagar más impuestos, y el país quedaría en emergencia financiera, tal como señaló el presidente Luis Guillermo Solís hace tres semanas.



Costa Rica ha sido adicta a la deuda desde 2009, siendo el único país de Latinoamérica donde el gobierno ha tenido un déficit anual del 5% o más del valor de la producción nacional (PIB).

Al seguir de esta forma, se esperaría un impacto negativo en la economía, posiblemente mediante las tasas altas de interés, exigidas por prestamistas preocupados por el alto riesgo del impago.

O podría ser producto de la inflación, que afectaría a millones de personas con ingresos fijos, si el estado cancelara sus obligaciones mediante la creación de colones con poco valor.

La enfermedad tampoco puede curarse al aplicarle una venda, como la venta de bonos en el exterior, lo que permitiría contar con tasas de interés menores de las que regirían si el gobierno emitiera bonos en colones.

La emisión de bonos en dólares afectaría las exportaciones, así como la atracción de las inversiones extranjeras, al provocar una baja en el tipo de cambio, cuando el gobierno trata de comprar colones con el dinero prestado.

En este contexto, el reto es parar el crecimiento de la deuda al eliminar el déficit primario (ingresos menos gastos sin contar los intereses de la deuda), que actualmente de un 2,4% del PIB, unos ¢760 mil millones.

Esto implica obtener concesiones de ambos lados; sin embargo, el proceso se suavizaría al extenderse por algunos años.

En cuanto a los impuestos, se trataría de una transición del impuesto de ventas a uno al valor agregado (IVA), que se aplicaría a varios servicios actualmente exentos, así como un incremento en el impuesto sobre la renta.

Los asalariados pagan un tope del 24% —el 15% en impuestos, más el 9% de la contribución a la Caja— lo que es bastante inferior a la tasas pagaderas en los países integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, a la cual Costa Rica desea ser admitido.

Al mismo tiempo, habría recortes en la compensación de los funcionarios, la que ha sido la principal causa del incremento en la deuda.

Durante el periodo de 2009 a 2016, la compensación laboral del gobierno incrementó un 62% en términos reales, lo que implica un costo anual adicional para EL país de más de $1 mil millones, al pasar del 10,9% al 12,9% del PIB.

En la siguiente sección, asesores económicos de tres tendencias políticas expresan sus perspectivas sobre la forma de rescatar las finanzas púbicas.

Soluciones

Hay variaciones en la cura a la adicción a la deuda, propuesta por varios economistas de diversas tendencias políticas.
Sin embargo, a grandes rasgos tienden a compartir el concepto básico de la combinación de los impuestos adicionales, y una reducción en los gastos del gobierno.

Edna Camacho
Economista
Academia de Centroamérica

Déficit y deuda son dos lados de la misma moneda, es prioritario solucionar el tema fiscal, porque al final del día es lo que está haciendo que crezca la deuda.
La adicción es producto de no tener una solución, se ha ido posponiendo el ajuste, ya que las bajas tasas de interés y la situación mundial nos favorecían, pero esto ya pasó, se agotó el tiempo.
Las tasas de interés van en aumento y seguirán así; es prioritario realizar el ajuste fiscal, ya que entre más lo pospongamos el problema es para el crecimiento económico, el crédito, el empleo.

Roxana Morales
Economista
Universidad Nacional

Las calificadoras de riesgo y organismos internacionales han recomendado a Costa Rica realizar los ajustes por tres vías: Impuesto de ventas, impuesto sobre la renta y gasto público.
Coincido con estas recomendaciones, claro está, realizando los ajustes de forma casi paralela, sin descuidar el crecimiento económico y reduciendo la evasión y elusión fiscal mediante mejoras en la Administración Tributaria.

Gerardo Corrales
Economista
Independiente

La fórmula está en realizar la reforma, con la creación del Impuesto al Valor Agregado, reformar el impuesto sobre la renta y ajustar los gastos del gobierno, sin pedir prestado a organismos internacionales, ya que acrecienta nuestra deuda.
A esto debo sumarle la creación de la Regla Fiscal y la aprobación del proyecto de Empleo Público.
El ajuste que se aproxima en la economía vine por el lado de las tasas de interés en forma más fuerte.

 

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