Incentivos en salarios públicos alcanzan los ¢7,6 millones
Enviar

Los salarios públicos vuelven al centro de la escena luego que el Ministerio de Hacienda presentara su tercera propuesta de reforma fiscal.

La oposición espera que el gobierno dé el ejemplo recortando el gasto antes de mencionar cualquier tipo de reforma fiscal.

Lo cierto es que en la última década los incentivos promedio que recibe cada puesto en el Gobierno central crecieron un 58% real, quitando el efecto que genera la inflación (si no, el incremento sería del 160%, pero no sería válido el cálculo).

En 2007, el incentivo promedio era de ¢4,8 millones al año (medido en colones de hoy) mientras que este año, el gasto alcanzó los ¢7,6 millones.

Tenga en cuenta nuevamente el concepto de “real” que quita el efecto de la inflación de en medio, ya que con esto, se elimina cualquier excusa de “los pagos aumentaron porque incrementó el costo de la vida”.

Además, al considerarse la cifra por puesto, también se borra cualquier afirmación de “la cuestión es porque hay más empleados públicos”.

La pregunta que se desprende de todo esto es cómo justificar de manera coherente los incrementos.

Por su parte el gasto total destinado a salarios aumentó un 52%, pasando de ¢11,7 millones anuales por puesto, a ¢17,8 millones.

Con relación a la cantidad de empleos, el crecimiento durante la década fue del 27%, al pasar de 109 mil puestos a 139 mil diez años después.

Si los datos aún no lo sorprendieron, veamos la cuestión de los incentivos desde otro ángulo.

Mientras los puesto crecieron un 27%, el presupuesto destinado a incentivos salariales creció un 101%; se duplicó, al pasar de ¢524 mil millones, a ¢1,05 billones.

Ver comentarios