Liberación Nacional está en cuidados intensivos
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Dos derrotas electorales consecutivas tienen al Partido Liberación Nacional (PLN) en cuidados intensivos, a la espera de un milagro, o una intervención quirúrgica profunda, que le salve la vida.

Y es que este domingo, los verdiblancos no solo obtuvieron la menor cantidad de votos —en términos porcentuales— de su historia, sino que también no ganaron ni una sola provincia, lo cual nunca antes les había pasado.

Sin embargo, su problema es más estructural. La mayoría de los jóvenes no conectan, no lo ven “cool”, ni progresista, ni mucho menos transparente, y la peor noticia para sus seguidores es que ese grupo de votantes (entre 18 y 35 años) representa hoy un 42% del padrón electoral.



Tampoco se vislumbra en el horizonte un líder verdiblanco joven “que enamore” y los que hoy día están, se han limitado a ser una especie de “comparsa de los aspirantes de turno”, aseveró Claudio Alpízar, analista independiente.


Por otra parte, el bono demográfico que tantos éxitos le ayudó a cosechar al PLN, va “disminuyendo año a año sustancialmente, igual que su propuesta”, agregó Alpízar.

El peligro lo reconocen las autoridades del partido, dirigentes y diputados, tras la jornada electoral del domingo, en la que los votantes decidieron darle una nueva oportunidad al PAC, a pesar de que ha hecho un manejo ineficiente del país y permitió el escándalo de corrupción del cemento chino.

Incluso, algunos hablan de “soberbia”, “club de amigos” y “peligro de desaparecer”.

“No podemos negar que el PLN está en peligro y que su gran reto es reinventarse de cara al futuro. Hay que dejar atrás el pasado, modernizar la propuesta política y hacer una autocrítica para reconocer los errores”, indica Johnny Araya, excandidato presidencial.
En ese sentido, en el PLN urge un líder con imagen e ideas frescas, que los jóvenes se sientan identificados y confiados en él.

Pero, ¿cómo hacerlo y de qué forma se cambia la imagen de un partido antes de las nuevas elecciones?

La ruta podría ser disminuyendo la influencia y participación de históricos líderes como podrían ser José María Figueres, Óscar Arias, Johnny Araya y hasta Laura Chinchilla, sugieren otros dirigentes verdiblancos.

“No viene al caso, ni es mi estilo, ni señalar ni juzgar personas en concreto; por el contrario, creo que todas las figuras del PLN deben colaborar con las nuevas generaciones, sin pretender protagonizar, controlar o imponer criterios o decisiones”, indica Fernando Zamora, secretario del PLN.

No obstante, no todo está perdido para los del PLN. Desde ya la autocrítica está señalando la necesidad de depurar los liderazgos y abrir más espacios para las nuevas generaciones.

Por otra parte, el PLN será la bancada de oposición más importante en la Asamblea Legislativa e incluso, la más robusta de todo el parlamento.

De esta manera, podrían mantenerse vigentes, no solo aprobando nuevas leyes que ayuden al país frente al grave problema fiscal en el que se encuentra, sino también, impulsando el control político sobre el nuevo gobierno.

 


Jóvenes inclinan la balanza


Los votantes en el rango de edad entre 18 y 35 años son los que tienen mayor peso en el padrón electoral, por lo que si el PLN no conecta con esta población, se arriesga a un nuevo golpe político en 2022.

Edad Votantes
18-35 1.383.498
36-54 1.088.731
55-73 634.673
74-92 167.641
93-117 7.129
Total 3.281.672

Fuente Tribunal Supremo de Elecciones

 

 


Riesgo


La derrota del domingo dejó al PLN golpeado, incluso hay quienes hablan de soberbia y posibilidades de desaparecer.

Claudio Alpízar

Analista
Independiente

Es posible que esta segunda derrota sea la mejor “medicina” contra la soberbia y la arrogancia de alguna de su dirigencia, que no se ha dado cuenta de que su bono demográfico disminuye año a año sustancialmente, igual que su propuesta, lo que lo hace un partido vetusto, que cambió su visión socialdemócrata por un coctel indigerible para muchos costarricenses. Los jóvenes no se conectan con el partido y quienes están ahí, no tienen la fortaleza, ni criterio, para ser nuevos líderes, ya que son una estructura comparsa del candidato de turno.

Johnny Araya

Excandidato presidencial
PLN

No podemos negar que el PLN está en peligro y que su gran reto es reinventarse de cara al futuro.
Hay que dejar atrás el pasado, lograr modernizar la propuesta política y hacer una autocrítica para reconocer los errores.
Es vital conectar con las nuevas generaciones, las cuales se han alejado del partido.
A toda costa, hay que evitar una nueva derrota en 2022, porque eso sí nos pone en una situación complicada. Por otra parte, no se trata de mandar para la casa a la gente con trayectoria, el PLN tiene que ser una cantera de nuevos líderes, pero sin olvidar a quienes le han dado al partido.

Fernando Berrocal

Dirigente
PLN

Es hora de que, entre liberacionistas y socialdemócratas, comencemos a decirnos con respeto las realidades y verdades sobre lo que ha pasado en los últimos años en Costa Rica.
Esta contienda fue la más inocua, intrascendente y superficial campaña realizada por el Partido Liberación Nacional, así como la suma de errores garrafales cometidos por esa cúpula de poder político y económico, en esta aplastante y vergonzosa derrota electoral, solo comparable a la que generó la traición del año 2014.

Vladimir de la Cruz

Analista
Independiente

El PLN ya había pasado por una situación similar en 1998 y 2002, cuando perdió dos elecciones seguidas y no fue aniquilado.
Antes de las próximas elecciones nacionales de 2022, el PLN tendrá una prueba de fuego con los comicios municipales y para ello, debe reactivar a su militancia y demostrar que aún es un partido vigoroso.
Ahora bien, yo pienso que si José María Figueres tiene intenciones electorales, debe asumir nuevamente la presidencia del partido y liderarlo abiertamente.

Ronny Monge

Diputado
PLN

Tenemos que replantear la visión del partido, hay ideas que no se han acomodado a los nuevos tiempos, no hemos sido capaces de enamorar a los jóvenes, a la muchachada como decían antes. No sé si es por una mala estrategia de comunicación, o bien, porque nuestras ideas no se adaptan a los tiempos actuales.
Lo que sí es cierto es que nos hemos dado un golpe muy duro. No creo que el PLN desaparezca, porque aún somos la principal fuerza de oposición en el Congreso, por lo que los costarricenses ven que nosotros hacemos una buena gestión en el Parlamento, aunque no nos dan la Presidencia.

Fernando Zamora

Secretario
PLN

Es soberbio decir que el PLN no puede desaparecer y como dirigentes es nuestra responsabilidad evitarlo. Uno no puede pensar que el apoyo de la gente está ahí, sin inspirarla.
En ese sentido, es evidente que los líderes que han venido protagonizando las decisiones del partido, deben darles espacio a otras generaciones.
No viene al caso, ni es mi estilo, ni señalar ni juzgar personas en concreto; por el contrario, creo que todas las figuras del PLN deben colaborar con las nuevas generaciones, sin pretender protagonizar, controlar o imponer criterios o decisiones.
El primer año de mi secretaría, fue liderado por José María Figueres, después vino la convención en donde nos convertimos en árbitro electoral y luego, por el candidato y su equipo de campaña.

 


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