Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 21 Mayo, 2014

La gran incógnita frente a estas elecciones es cómo será el papel que jugarán los partidos políticos nacionales en el proceso


Las importantes elecciones de 2016

A partir de 2014 se celebran elecciones nacionales cada dos años; las próximas se llevarán a cabo el primer domingo de febrero de 2016, cuando los costarricenses están llamados a regresar a las urnas para escoger los gobiernos cantonales —alcaldes y regidores.
Este desacoplamiento del proceso cantonal del nacional tiene implicaciones importantes para el sistema político. Por ejemplo, es probable que el habitante tome más conciencia de su gobierno local y quizás busque contacto con los alcaldes y regidores; estos ya no llegarán al poder como parte de una “plancha partidaria” como ha sido el caso en el pasado.
Hasta ahora muchos ciudadanos han votado “en cascada”, marcando las tres papeletas por el mismo partido de su candidato presidencial predilecto. ¡Ya no!
Ahora los candidatos a los puestos locales tendrán que hacer campaña propia, pero una muy distinta a la que se ha vivido en las contiendas presidenciales. En los locales los candidatos estarán obligados a ir puerta a puerta presentándose, explicando en persona su visión de lo que pudiera ser el cantón y pidiendo el voto. Será un proceso usando pocos medios masivos de comunicación.
La gran incógnita frente a estas elecciones es cómo será el papel que jugarán los partidos políticos nacionales en el proceso.
Tradicionalmente estos han escogido sus candidatos en cada cantón y han enviado recursos para sufragar algunos costos de sus actividades proselitistas.
El flujo de dinero ha sido de arriba hacia abajo. A cambio de este apoyo los dirigentes locales han “sacado el voto” para las papeletas nacionales.
Algunos analistas han argumentado que al estar desacoplada la elección cantonal en 2014, los dirigentes locales no se motivaron a trabajar para los candidatos a presidente y a diputado y que esto explica en parte la debacle del Partido Liberación Nacional (PLN).
La supuesta “maquinaria partidaria” se debilitó y no produjo el voto, como lo ha hecho en el pasado.
Desde ahora los partidos nacionales deberían estar estudiando esta situación y tomando decisiones organizacionales y operativas.
Si las elecciones de 2016 terminan con la aparición de unos 30 o 40 partidos cantonales e independientes dominando los gobiernos locales, el sistema partidario costarricense quedaría radicalmente cambiado.
Existe una gran diferencia ahora mismo entre los gobiernos locales y nacionales y esta estriba en el acceso que puede tener el habitante a los tomadores de decisión; esto se acentuará con el nuevo sistema.
¡Y ese es el factor más importante!
En 2016 se estará escogiendo a “vecinos” de los votantes que servirían en el Concejo Municipal y que se encargarían de velar por el estado de las calles, por la seguridad contra el hampa, por la recolección de la basura, por los permisos de construcción y por el mantenimiento de áreas de recreo.
¿Importará su color político?
La forma en que terminan organizándose y los resultados de las elecciones del año post entrante tendrán mucho impacto en las contiendas presidenciales del futuro.

Carlos Denton
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