Laboratorio gastronómico se muda a Escazú
Gerson Vargas/La República
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El restaurante Luna Roja, descrito como una laboratorio gastronómico de identidad costarricense, abrió su segundo local ubicado en Plaza Tempo, Escazú, que se suma a su primer punto en barrio Escalante.
Su propietaria, Silvia Rodríguez, y el chef Pablo Vásquez, se dieron a la tarea de concientizar y devolverle la tradición a la cultura costarricense a través del paladar, con un exclusivo menú y las “Lunas Nuevas”, que prometen sorprender, como recomendaciones del chef.
Los platillos se crearon tras la visita a las comunidades indígenas del país.
“Siendo Costa Rica un destino turístico importante a nivel mundial, no hay ofertas gastronómicas autóctonas. Los pueblos originarios han sido invisibilizados, por lo tanto su riqueza y aporte culinario”, dijo Rodríguez.
La mayoría de los productos que utilizan son sembrados en su propia finca y procesados en el restaurante, donde elaboran además las salsas.
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