Logo La República

Sábado, 17 de noviembre de 2018



ACCIÓN


¡La remontada!

Andrey Fernandez [email protected] | Lunes 28 diciembre, 2015

La goleada en México sin duda cambió el rumbo de Saprissa, Adolfo Machado sufrió con Andres Rentería (7). Tomada de Foxsports


Casi 100 días tuvo que esperar Saprissa, para coronarse campeón por trigésima segunda vez en la historia y revertir un camino que se veía complicado; tres entrenadores y 27 jugadores cambiaron el rumbo de un horizonte que se vio por momentos muy lejano.
El camino no fue fácil, pues tras la destitución de Jeaustin Campos por la derrota contra el W. Connection, en Tibás optaron por darle el rumbo del equipo a un jugador con poca experiencia en el banquillo como Douglas Sequeira y enderezar el timón de un barco que se hundía.
El “esqueleto” llegó a dirigir con un panorama nada alentador, el equipo en sexto lugar con mucho por jugar todavía y con la misión de avanzar a cuartos en la Concachampions, pronosticaba una situación complicada.
En su debut, logró frenar la mala racha de tres juegos que traía el equipo sin ganar, un 3-0 frente a Limón fue relativamente fácil y le daba confianza a un equipo que no pasaba por su mejor relación con la afición al punto de que nació el término "princesos".
Este calificativo nació en un programa deportivo por la radio y tuvo eco en un ícono de la afición morada como Erick Lonnis, quien cuestionó la relación entre lo que se vivía en el camerino morado y lo que mostraban los jugadores en la cancha, calificativo que a la postre y con el paso del tiempo terminó de sacar el orgullo a un grupo que tuvo que aguantar el apodo el resto del campeonato.
Tras un 0-0 en Heredia, Sequeira mantuvo a Saprissa en el octavo lugar, pero su paso por el banco duraría muy poco: solo 39 días; 5 juegos, 2 ganes, 2 empates y una derrota 6-1 en México fue su balance, dejó el equipo en 5° lugar con 20 puntos y cuatro juegos pendientes en el campeonato.
El 26 de octubre, la tarea fue confiada a otro hombre de mucha más experiencia y que volvía al Saprissa después de su paso en 1996, Carlos Watson que debutó en casa ganando 3-1 contra el Uruguay de Coronado.
Un empate 3-3 en el “Fello” Meza y la victoria por la mínima frente a la UCR, pusieron al cuadro morado en zona de clasificación con 27 unidades y luchando un cuarto lugar con Limón y Cartaginés, antes de llegar al clásico. Santos, Cartaginés y Limón aprovecharon que Carlos Discua le dio la victoria 1-0 a Alajuelense en el clásico, para aventajar a los morados que eran sextos.
Tras el clásico, los tibaseños, cayeron frente a los brumosos 2-3 en juego de reposición (jornada 7), lo que ponía cuesta arriba una clasificación, máxime que restaban dos jornadas y aún debían fechas por convocatorias de jugadores a la selección nacional y la preolímpica.
Limón le propinó en casa la tercera derrota al hilo a la S, lo que obligaba a los hombres de Watson a ganar los restantes juegos si querían estar dentro de los cuatro finalistas. 15 goles a favor, cero en contra y 12 puntos le bastaron a Saprissa para colarse en las semifinales como tercero venciendo a Santos, Carmelita, Belén y Liberia, terminando con 39 puntos, dos arriba de los limonenses.
Ya en las semifinales las dos victorias frente a Herediano y en la final contra la Liga coronaron a los “princesos” con la estrella número 32, siendo la defensa un punto alto en la consecución del título concediendo solo un gol en los últimos ocho juegos.

Ariel Rodríguez y Johnny Acosta en el juego de la final del campeonato; el primero fue el goleador del Invierno con 20 dianas. www.imagenesencostarica.com/La República