Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 13 Febrero, 2013

Ha sido capaz (el Ministro de Educación) de encontrar soluciones y manejar una estructura institucional de las más grandes del país. A él, a los docentes, y sobre todo a los niños y niñas se les desea 200 días de logros


La fuerza uniformada regresa a clases

Tempranito se ven uniformaditos marchando a clases, caras lavadas, pelo mojado, cargando sus bultos; constituyen la esperanza del futuro del país, aunque es dudoso que lo sepan.
Abren cuadernos nuevos y la ilusión es que presten atención y apunten lo que les dicen en las aulas. Todos se ven atractivos; la juventud se refleja en sus movimientos y en su manera de hablar. ¡¡El año escolar ha comenzado!!
Los de siete años que entraron al primer grado la semana pasada podrían estar en la fuerza laboral hasta 2071, o quizás más allá. Lo que aprenden ahora y los hábitos que establecen frente al reto del aprendizaje, sentarán las bases de cuánto ganarán y el éxito que tendrán durante todo estos años venideros.
El ministro de Educación, Leonardo Garnier, es el mejor evaluado del gabinete actual. Durante sus siete años en el puesto (ocupó el mismo cargo en la administración anterior) ha hecho un esfuerzo sobresaliente para fortalecer el sistema, modernizando al currículo y apoyando a los docentes, para que los educandos reciban una formación que les permita vivir en la sociedad con dignidad y con la capacidad de aprovechar las oportunidades que se les aparecerán.
Garnier se ha manifestado especialmente preocupado por la deserción, no solo por el impacto que tiene en la calidad de vida de los niños que no se preparan adecuadamente, sino también por la capacidad del país de competir en un mundo cada vez más globalizado.
En este año la novedad es que se ofrecen cursos de educación sexual con orientación amplia a los preadolescentes y adolescentes.
Igual que con los cursos de religión, los padres de familia pueden optar por excluir a sus niños de esta materia, pero los primeros informes revelan que son pocos los que lo han hecho. Las encuestas de CID/Gallup han revelado que hay apoyo casi unánime a esta iniciativa fuertemente promovido por Garnier y grupos cívicos, y objetado por cleros diversos, incluyendo católicos y evangélicos.
Se ha notado que existe una correlación entre la ignorancia sobre la reproducción humana y la deserción escolar, y se espera que estos cursos nuevos sirvan para mitigar el problema.
Poco a poco se ha ido instalando banda ancha en los centros educativos y las computadoras comienzan a ser parte ordinaria de la vida de los educandos.
Hay deficiencias en esta área igual que en la enseñanza del inglés, pero se reconocen y se toman pasos para remediarlas.
Es probable que haya diferencias importantes entre la calidad de estos programas impartidos en lugares más urbanos en comparación con los rurales.
Garnier se ha revelado por sus discursos y escritos como pensante, pero también por sus acciones como una persona sensitiva a las necesidades de docentes y educandos.
Ha sido capaz de encontrar soluciones y de manejar una estructura institucional de las más grandes en el país.
A él, a los docentes, y sobre todo a los niños y niñas se le desea 200 días de logros. ¡¡Éxitos!!

Carlos Denton

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