Claudia Barrionuevo

Claudia Barrionuevo

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Lunes 15 Febrero, 2010


La Asamblea que tendremos


A una semana de las elecciones, los ex candidatos han dejado de ser los protagonistas del panorama nacional y han cedido su lugar a los analistas políticos. El resultado final sorprendió a la señora presidenta, a sus contrincantes, a las empresas encuestadoras, a los votantes y a los mismos analistas.
Apoyándose en nuevas encuestas realizadas el 7 de febrero y los días siguientes, en las campañas publicitarias, en los debates y en los aciertos y desaciertos de cada uno de los candidatos, los estudiosos han procurado dar un panorama del comportamiento de los electores.
Yo los escucho, los leo, disiento a veces, otras comprendo.
Más allá de cualquier análisis existe una realidad absoluta: doña Laura Chinchilla será la primera presidenta de Costa Rica y un grupo ya definido de diputados está listo para ocupar sus curules el próximo 1º de mayo.
Tendremos una Asamblea Legislativa mucho más inclinada a la derecha. La conformación ideológica —por decirlo de alguna manera— de la mayoría de los partidos está más alejada del interés social y más cerca de las políticas económicas neoliberales.
El gobierno tendrá que negociar con la oposición, sin duda, pero no por diferencias en cuanto a la concepción del país. La mayoría de los partidos que forma la oposición ofrecerá su voto a cambio de cuotas de poder indispensables para la subsistencia política.
En la actual Asamblea Legislativa la labor de José Merino fue muy superior a la de Oscar López y a pesar de que el Frente Amplio contaba con una figura tan carismática como Eva Carazo, el partido que se autodefine como “la verdadera oposición” solo obtuvo una curul. Me hubiera encantado que la ex presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica tuviera la oportunidad de demostrar que las mujeres jóvenes pueden hacer un papel importante en Cuesta de Moras, no el triste recorrido que hizo Andrea Morales.
Y es que hace cuatro años la ex diputada del Partido Acción Ciudadana era tan desconocida como la mayoría de quienes hoy esperan ansiosos el 1º de mayo.
Aparte de unas pocas figuras de los dos partidos más viejos, el resto de los diputados estrena oficio. Poco a poco los iremos conociendo: desde los más beligerantes y verbosos, listos para tomar el micrófono ante la menor provocación, hasta aquellos tímidos que rara vez se manifestarán.
En 2014 identificaremos con nombre y apellidos a unos pocos como lo hacemos ahora con quienes se van: el que fue acusado de acoso sexual, las que abandonaron sus partidos en mitad del periodo y se aliaron al gobierno, los fieles incondicionales al ex presidente cuestionado, la que usó recursos públicos para mandados privados, la que se fue a Zapote pero no renunció (parece que ahora sí), los minoritarios que negociaron votos, la que se impuso en la Defensoría a pesar de todo... junto a los pocos que se dieron a conocer por motivos más loables como el trabajo.
Por ahora no hay críticas para los nuevos diputados. Como alumnos que empiezan el curso lectivo en un nuevo colegio, todos deben tener los útiles listos, los cuadernos impecables, los uniformes planchados y un gran deseo de hacer las cosas bien. Al menos eso esperamos.

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