Alvaro Madrigal

Alvaro Madrigal

Enviar
Jueves 18 Diciembre, 2008

De cal y de arena
La piñata tica

Alvaro Madrigal

A juzgar por las admoniciones del presidente ejecutivo del ICE, la Superintendencia de Telecomunicaciones —SUTEL— (apenas con escasos días de parida) puede ser el objetivo de poderosos intereses que ven en ella algo así como una piñata. Los cautelosos comentarios de don Pedro P. Quirós bastan para entender la razón de ser y los alcances del manoseo que rodea la designación de los directores de esa Superintendencia. Advierte al país del peligro de que al directorio de SUTEL lleguen personas sin la experiencia ni la especialización exigibles en materias tan específicas como las que hacen el giro de esta institución, hasta expuestas a las influencias de “terceros expertos”. El asunto no es chupeta para infantes: a SUTEL se le ha encomendado la gestión de un negociado tan cuantioso (el Ing. Quirós lo cuantifica, para empezar, en $1.600 millones al año con posibilidades de que en cosa de dos años llegue a los $5.000 millones) que puede ser el objeto de los apetitos de poderosas y sedientas corporaciones. La ruptura precipitada y sin medidas cautelares del monopolio de las telecomunicaciones en otros países —recuerda don Pedro Pablo— derivó en órganos reguladores débiles “o capturados por los operadores”. De ahí que, y como primera salvaguarda para evitar lo que no es sino la suplantación del interés público por el interés privado, se requiera que el órgano supervisor esté en manos de idóneos ciudadanos con dignidad, prestigio y solvencia moral y ética a toda prueba. Así lo plantea el presidente del ICE en declaración recién publicada y que, por el contexto en que se ha dado, es de tremenda elocuencia para concluir que el riesgo de que SUTEL quede no precisamente en las más idóneas manos es muy alto. Parientes y amigotes de los gobernantes, o beneficiarios de transacciones políticas, o emigrantes de corporaciones que viven en el mundo de las tecnologías de la información o de bufetes habilidosamente ubicados... algo de esto se adobó fuera de los muros del Parlamento para mortificación de muchos diputados que reaccionaron como lo han hecho.

Este expediente es uno más de los numerosos casos en que salen a la luz las contradicciones y carencias del ya lánguido gobierno Arias. En estos días en que la economía mundial convulsiona y cuando se advierte urbi et orbi que todos los países serán golpeados en mayor o menor grado, aquí el gobierno se limita a “fondear” a la banca estatal mientras apadrina el nombramiento de un economista en el Banco Central —Fernando Naranjo— que afirma que “no hay crisis ni la habrá el año entrante” no obstante los temores del presidente Arias a tiempos de vacas flacas que ya tenemos encima y ante lo cual aconseja rezar para que no nos lleve el diablo. Y no se diga que es cuestión de percepciones, diferentes al fin. Porque por ahí ha andado doña Giannina la de la inseguridad ciudadana y ya conocemos sus resultados.