Nuria Marín

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Lunes 4 Agosto, 2008

Creciendo [email protected]
La mejor lección

Nuria Marín

El principio de año es momento propicio para emprender nuevos retos y asumir con hechos los buenos propósitos. El pasado mes de enero, mi hija Andrea junto a su amiga Valeria Morales decidieron utilizar sus vacaciones en investigar el tema del sida en Costa Rica, con el objeto de presentar una ponencia en el IX Congreso Centroamericano de Historia, el cual sería realizado en julio de este año en Costa Rica.
Se trataba de un ambicioso reto. Su condición de estudiantes en un congreso de profesionales de carácter internacional unido al hecho de que el abordaje pretendido tenía escasos antecedentes, dificultaban las posibilidades de que su ponencia fuese aprobada.
Interminables horas de investigación en los limitados horarios de la Biblioteca Nacional dieron su fruto en el trabajo finalmente aceptado, “Epidemias de los siglos XX y XXI: Representaciones y respuestas sociales ante la aparición del SIDA en Costa Rica (1980-2008). Comparto con ustedes algunas de sus conclusiones:
1. El sida pasa de ser una enfermedad mortal a una enfermedad crónica tratable. Tal situación reduce el temor de las personas hacia la enfermedad y transforma el trato hacia las personas con VIH.
2. El cambio nominal de “grupos de riesgo” a “grupos vulnerables”, engloba connotaciones de gran importancia. La principal de estas consiste en democratizar la enfermedad incluyendo a las mujeres y a los jóvenes como grupos vulnerables, independientemente de su orientación sexual, lo cual contradice la idea de que solamente homosexuales, trabajadoras sexuales o drogadictos son propensos a contraer el virus.
3. Por el aumento en el grado de conocimiento se pasa de un estado de ansiedad a uno de miedo controlado por lo que la búsqueda de culpables desciende y asciende un sentimiento de solidaridad hacia las víctimas.
4. Si bien la sociedad tiene niveles altos de conocimiento su comportamiento no es acorde con este, pues la vía de transmisión sexual se ha mantenido con tasas altas e incluso persiste como la principal en la actualidad.
5. La vulnerabilidad de las mujeres se ha mantenido, pero ha crecido en notoriedad. Esto porque la protección ante el virus tiende a recaer en las manos del hombre o porque en muchas ocasiones las relaciones sexuales no se dan con el consentimiento femenino, producto de la permanencia del machismo. La infidelidad entre las parejas también lleva a una condición de riesgo a la mujer, tomando en cuenta que muchas están casadas con hombres que a su vez tienen relaciones sexuales con hombres.
Quisiera destacar la apertura de la Escuela de Historia de la Universidad de Costa Rica al brindar este tipo de oportunidades a sus estudiantes. El papel fundamental del profesorado, hoy personificado en las Máster Ana María Botey y Ana Paulina Malavassi, quienes con sus consejos, experiencia y motivación les enseñaron a Valeria y Andrea la mejor lección de todas, que el trabajo riguroso, la perseverancia y sueños ambiciosos son la llave para el éxito.

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