Emilio Bruce

Emilio Bruce

Enviar
Viernes 1 Septiembre, 2017

¿Remedios contra las pensiones de lujo? Algo se ha hecho pero siguen costando en exceso del millón de millones al año. ¿Pluses y anualidades? Nada de nada. ¿Exoneraciones de impuesto sobre las ventas? Nada de nada. ¿Exoneraciones de impuesto sobre la renta? Nada de nada

Sinceramente

La crisis fiscal de Costa Rica

Mi recordada abuela doña Isabel Bruce nos repetía un refrán español que todos deberíamos memorizar. Este refrán rezaba, “montón que quita y no pon, montón que se descompón”, Cuando se gasta de manera ilimitada, hasta la mayor fortuna termina por descomponerse.

Don Fernando Ortuño Sobrado, hombre sabio y dilecto amigo, cuya presencia añoro en circunstancias como estas me repetía”, mire Emilio, nadie se pelea con su dinero”. El problema es que el dinero de los impuestos no es de los gobernantes por lo que sí se pelean con este, y con frecuencia no lo cuidan ni controlan su gasto con la conciencia que tendrían si la plata fuera la suya propia.



Mi recordado abuelo O. R. Bruce, periodista, diplomático británico y Royal Marine en la Gran Guerra nos decía a sus nietos en su lengua materna: “pennies make pounds, pounds make profit”.

No se derrocha una fortuna, no se derrocha el dinero prestado, nadie dilapida lo que tiene sin que la vida le cobre un alto costo, la disciplina de ahorrar en las cosas pequeñas nos hace prudentes también en inversiones y proyectos grandes. La cultura desarrollada de ahorro y de conciencia en el gasto debemos desarrollarla urgentemente. El sentido común debe renacer entre nuestros gobernantes. Tenemos que elegir con cuidado y con prudencia.

Muchas personas señalan que “quien nunca ha tenido y llega a tener, loco se quiere volver”. Este fenómeno hace que algunas familias llegadas a la riqueza de pronto gasten, se vistan y se enjoyen en exceso, como una forma de subrayar que por fin lo lograron… Es un efecto de ostentación de su posición privilegiada que generalmente los hace ridículos. Eso sucede con muchos que llegan al gobierno y al comenzar a firmar grandes giros o acuerdos de pago sienten que ni hay límite ni hay necesidad de controlar las erogaciones y “montón que quita y no pon…” Ostentación en el inicio y ruina, escasez y dolor luego de dilapidada la riqueza. Y claro, así se sucedieron las cosas hace unos tres años cuando el presupuesto creció un 19% y más en un año, el 5% en el siguiente y al final “montón que se descompón…”

Hemos acumulado de años atrás vicios y problemas que hemos ido superando de a poco, con un “nadadito de perro”…entrándoles a síntomas pero no necesariamente a las raíces de la enfermedad. Hemos bajado el gasto controlable, no el gasto que debimos haber controlado. Las rigideces de ley y las disposiciones constitucionales nos llevaron a ello, pero nada se ha hecho por enmendar estas inflexibilidades. La inversión tiende a ser despreciable como porcentaje del Presupuesto Nacional, pero las pensiones con cargo al Presupuesto Nacional exceden el millón de millones anuales.

No le hemos metido el bisturí hondo al divieso. O metemos el bisturí o la realidad lo va a meter con más dureza. No hay un abordaje de las cosas serias sino solo de aquellas que se pueden aprobar sin hacer muchas olas. Hemos crecido los gastos en exceso del 85% y los ingresos crecieron un 44,12%. Las transferencias en diez años crecieron un 308%. “Montón que quita y no pon, montón que se descompón”. ¿Dónde quedó la prudencia, el sentido común, la sensatez, la preocupación por las consecuencias de estas decisiones?

¿Remedios contra las pensiones de lujo? Algo se ha hecho pero siguen costando en exceso del millón de millones al año. ¿Pluses y anualidades? Nada de nada. ¿Exoneraciones de impuesto sobre las ventas? Nada de nada. ¿Exoneraciones de impuesto sobre la renta? Nada de nada. Los intereses siguen subiendo y ahora aceleradamente luego de disfrutar de intereses bajísimos a nivel mundial. Querría respuestas contundentes sobre los disparadores del gasto pero no las he logrado obtener porque proyectos para acabar con ellos no los encuentro en la corriente legislativa. El estado ha contraído una deuda pública en exceso del 50% del producto interno bruto.

La informalidad de la economía ronda el 50% de la misma. ¿Qué estamos haciendo para formalizar las empresas informales? Nada de nada de nada. Hemos escuchado que la elusión y la evasión son tremendas en el país. ¿Qué proyectos hay en la corriente legislativa para modificar las leyes para evitar la elusión que no me los han podido localizar? Nada de nada de nada. ¿Por qué no imponer una tasa única y eliminar los deducibles y así evitar la tan cacareada elusión? Eliminar la evasión siempre ha sido cuestión de organización y trabajo.
“Pennies make pounds…” no se ahorra en nada de nada… A veces se despiden personas y se contratan esos servicios tercerizados mucho más caros… Nada de nada.

El país no puede seguir por la senda en que ha marchado. El país no puede seguir haciendo lo mismo hasta caer en el barranco. Los gobernantes no pueden exponernos a todos a sufrimientos sin límite solo para hacer cómoda su existencia política y salir con una buena imagen. “A grandes males, grandes remedios”…Y las soluciones son duras y las consecuencias de dichas decisiones aún más rudas en sus efectos. Pero, “mejor una vez pálido que cien colorado”…

El Gobierno de Costa Rica y su gastadera impenitente no puede ni debe llevar al país al despeñadero. Los líderes del país y los candidatos tienen la obligación de referirse a este problema pospuesto en sus soluciones y señalar claramente sus propuestas. Esto no es asunto de disimulos. Esto no es asunto de patear la bola hacia adelante. Esto no puede ser un juego de dañar electoralmente al que tome las medidas correctas. Este es el momento de la verdad y de hablar claro al país.