Japdeva no definió qué hará con $1 mil millones de APM Terminals
Ann McKinley, presidenta ejecutiva de Japdeva, niega que la administración se haya quedado cruzada de brazos, ya que durante estos cuatro años se coordinó la creación de un fideicomiso tendiente a administrar los futuros recursos. Archivo/La República
Enviar

A pesar de que la entrada en operación de la nueva Terminal de Contenedores de Moín (TCM) se atrasó un año, este gobierno dejará el cargo el 8 de mayo sin haber definido los proyectos estratégicos que se financiarán con los $1 mil millones, que pagará la empresa APM Terminals por operar dicho megapuerto en Limón.


A lo sumo, Japdeva acordó con las seis municipalidades de la provincia, la realización de un plan regulador para la región caribeña, con el objetivo de dar seguridad jurídica a la eventual inversión privada que decida instalarse en la zona.


No obstante, dicho proyecto no arrancaría hasta el segundo semestre de 2019, ya que ni el gobierno, ni los ayuntamientos tienen el dinero necesario para hacer el plan regulador y por tanto, tienen que esperar a que APM Terminals empiece a pagar el canon de operación para echar a andar dicho plan.


Ann McKinley, presidenta ejecutiva de Japdeva, niega que la administración se haya quedado cruzada de brazos, ya que durante estos cuatro años se coordinó la creación de un fideicomiso tendiente a administrar los recursos que generará la carga y descarga de los contenedores por parte de APM.


“Hemos creado un instrumento jurídico que servirá a la nueva administración, para invertir los recursos de una manera eficaz y ayudar a resolver los problemas de la provincia. Vamos a sugerir una lista corta de proyectos al nuevo gobierno, quien definirá en última instancia en qué áreas se invierte el canon”, agregó McKinley.


El dinero del canon alcanzaría de sobra para construir un nuevo hospital regional por $55 millones, o bien, financiar una nueva marina por $10 millones.


Asimismo, se podría construir una zona franca industrial en el Caribe, además de un parque tecnológico, una planta de biodiésel y etanol, y pagar el programa de la cuenca binacional del río Sixaola, entre otras obras.


Otros proyectos que han sido mencionados son una zona franca y la creación de un depósito libre de impuestos.
Los $1 mil millones se pagarán a Japdeva durante un plazo de 30 años.


El evidente atraso en la toma de decisiones, fue señalado por Kenneth Waugh, director general de APM Terminals, en una entrevista con LA REPÚBLICA a finales del año pasado.


“Es cierto que el gobierno tiene que señalar una ruta y dar un espacio legal, pero también está en nosotros pensar un poquito y salirnos de la caja, para aprovechar esas oportunidades. Ya deberíamos tener avanzada la creación de una terminal de cruceros que sea el ancla del turismo en Limón y convertir a Costa Rica en el puerto regional para que vengan miles de visitantes, pero eso no es así”, dijo Waugh.


Se estima que en el primer año de operación, APM Terminals tendrá que cancelar entre $10 millones y $12 millones y a partir de ahí, el canon irá aumentando conforme se incremente la carga y descarga de contenedores.


Para 2030 ya se estarán cancelando unos $32 millones anuales y para 2045 el acumulado sería de casi $1 mil millones.


Con ese dinero, Limón tendría una gran oportunidad para fomentar el desarrollo.


Ver comentarios