Impuestos a los vehículos sostienen al Gobierno
Enviar

El 20% de los ingresos del gobierno proviene de los impuestos relacionados con la posesión de un vehículo.
Lo que le damos al estado cuando cargamos gasolina, compramos un carro o pagamos el marchamo suma unos ¢856 mil millones.
Esta presión, que se ejerce sobre quienes tienen un vehículo, se concreta al pagar el impuesto de circulación más caro de Centroamérica, el combustible más costoso y sabiendo que la mitad del valor de un carro nuevo se lo lleva Hacienda.
En total, se trata de seis impuestos, que si se contabilizaran como uno solo conformarían el tercero más importante, detrás de los impuestos sobre la renta y de ventas (excluyendo el mismo aporte a los vehículos).
La mayor parte del “impuesto al vehículo” proviene de lo recaudado a través del gravamen a los combustibles.

 



Ver comentarios