Impuesto a gaseosas y snacks calienta reforma fiscal
El diputado Edgardo Araya (derecha) dice que Cacia malinterpretó sus proyectos, pero José Manuel Hernando, presidente de la Cámara, considera que los impuestos propuestos encarecerán la industria alimenticia. Archivo/La República
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La inclusión de un impuesto a los envases plásticos y otro a la comida ultraprocesada, que propuso el diputado Edgardo Araya, del Frente Amplio, calienta la discusión de la reforma fiscal.

Las mociones fueron rechazadas por la Comisión que estudia la reforma fiscal; sin embargo, el legislador buscará convocarla nuevamente, esta vez en el Plenario.

La Cámara de la Industria de Alimentos (Cacia) considera que los tributos presentados significarían un aumento del 8% en la canasta básica e impactarían el bolsillo de los consumidores.

“Dichas propuestas parten de consignas antiempresa privada, presentes en otros proyectos de ley y que se conocen en otras comisiones legislativas”, dijo José Manuel Hernando, presidente de Cacia.

El frenteamplista consideró que hay desconocimiento de las mociones por parte de Cacia, ya que lo acusan de querer gravar alimentos procesados cuando en realidad solo habla de ultraprocesados, de acuerdo con las especificaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los alimentos altamente procesados o ultraprocesados son aquellos elaborados con ingredientes industriales, que contienen poco o ningún alimento entero. Estos se formulan en su mayor parte a partir de ingredientes industriales, y contienen poco o ningún alimento natural, según la OMS.

Sopas enlatadas o deshidratadas, sopas y fideos empaquetados “instantáneos”, margarinas, cereales de desayuno, mezclas para pastel, papas fritas, bebidas gaseosas, jugos y galletas, entre otros, son considerados alimentos altamente procesados.

“Que no me vengan a decir que la gente más pobre come helados, chocolates o ‘Picaritas’ (sic). Aquí no se busca golpear el bolsillo de estas personas”, espetó Araya.

Cacia también alzó la voz en contra de la moción para incentivar el reciclaje de envases plásticos no retornables y empaques de bebida tetrabrik, ya que también afectaría la industria de bebidas, encareciendo sus productos.

Esta iniciativa plantea un impuesto de ¢10 y ¢7 para el envase de 250 mililitros de las bebidas alcohólicas, gaseosas y agua embotellada, para todas aquellas empresas que no estén inscritas como pymes ante el Ministerio de Economía, Industria y Comercio.

Quedarían excluidos lácteos y medicamentos, y se estimularía el reciclaje con la exención del tributo.

“Las bebidas envasadas van a tener un incremento aproximado del 40% en el impuesto que pagan actualmente. Este lamentable incremento a los productos elaborados por la industria de bebidas es adicional a los más de ¢45 mil millones que ese sector aporta, debido a otros impuestos ya vigentes”, expresó Hernando.

“Buscamos desincentivar el uso del plástico de un solo uso y reducir los problemas de salud en la población. Ojalá Cacia hubiera sido tan vehemente en contra de un IVA sin devolución que sí va a golpear el bolsillo de los costarricenses”, finalizó Araya.

¿Qué subiría?

Las mociones de Araya pretenden crear los siguientes impuestos:

  • ¢10 para envases de tetrabrik de 250 ml*
  • ¢7 para envases de plástico no retornable de 250 ml*
  • ¢1,5 por cada 5 gramos de producto ultraprocesado (sopas enlatadas o deshidratadas, sopas y fideos empaquetados “instantáneos”, margarinas, cereales de desayuno, mezclas para pastel, papas fritas, gaseosas, jugos, galletas, caramelos, mermeladas, salsas, helados, chocolates, fórmulas infantiles, leches para niños pequeños y productos para bebés, barras energéticas; muchos tipos de panes, tortas, postres, pasteles, productos “listos para calentar” y “snacks”).


Fuente: Proyectos de ley y OMS

*Solo aplica para bebidas alcohólicas, gaseosas y agua embotellada


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