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Viernes 29 Mayo, 2009

Importancia de la participación ciudadana

La democracia es una forma de organización de grupos de personas para la toma de decisiones, en la que está prevista y propiciada la más amplia participación posible de los interesados.
La democracia participativa no niega la delegación y la representatividad de los políticos, simplemente los considera insuficientes. Por lo tanto, propone que se establezca una interacción permanente, entre las instituciones formales y las asociaciones sociales, etc.
La actuación ciudadana es el motor de los procesos de cambio, la democracia participativa toma cada vez más fuerza y se manifiesta por medio de referendos, en donde los representantes le consultan a la ciudadanía sobre temas trascendentales.
Esto supone que la sociedad ha asumido un nuevo papel, que hombres y mujeres están haciendo uso de sus derechos y obligaciones sociales, fiscalizando, evaluando y guiando las acciones del gobierno.
La participación organizada del ciudadano en la construcción de acuerdos, debe asegurar la vigencia del estado de derecho, de las instituciones públicas y del contrato social, en virtud de los principios de igualdad, equidad y justicia.
Está claro que la participación organizada no puede ser ajena a la memoria histórica de nuestra sociedad. Debe tener una articulación constante con el pasado que asegure la autocrítica, que propicie hacer un balance global del estado social de la nación, que tomada en cuenta, sea la voz consensual de nuestro destino.
Los próximos gobiernos tienen el reto de abrir mayores espacios de participación ciudadana, en donde no serán aceptados los individualismos protagónicos, sino solamente los liderazgos compartidos, ya que lo que está en juego son las bases estructurales en las que se asienta el sistema.
A todas luces, estos espacios de participación ciudadana tienen el objetivo de detener el derrumbe en la escala de valores y principios, y rescatar los pilares perdidos en los que se construyeron las bases sociales de la nación.
Desde hace dos siglos se habla de democracia representativa, la cual ha sido mediatizada a través de los partidos políticos, que a su vez han dejado de ser la expresión genuina de todos y cada uno de los sectores que conforman el inagotable abanico de la sociedad.
En las últimas décadas hemos vivido una crisis de credibilidad y un alto grado de abstencionismo político, porque las instituciones democráticas y los políticos se encuentran en un proceso de deslegitimación que ha llevado a los ciudadanos a desinteresarse de los asuntos públicos.
Finalmente, las funciones de transformación social, movilización, participación y legitimación que eran propias de los políticos y la democracia representativa, se fueron agotando trayendo consigo una crisis de gobernabilidad por falta de relevo generacional en sus estructuras.

Luis Fernando Allen Forbes
Director Ejecutivo
Asociación Salvemos el Río Pacuare