Logo La República

Domingo, 9 de diciembre de 2018



BLOG


Huracanes y cambio climático

Roxana Víquez [email protected] | Martes 17 octubre, 2017


En los últimos meses hemos visto con gran preocupación, cómo en América Central, sur de los Estados Unidos y el Caribe, millones de personas han visto destruida su vivienda, miles de agricultores han perdido sus cosechas y poblaciones enteras han quedado incomunicadas por los derrumbes e inundaciones causadas por huracanes y tormentas tropicales.

Viendoel dolor y la angustia de tanta gente, quisiéramos encontrar una llave que nos permitiera evitar o al menos, disminuir el efecto fatal de estas catástrofes. Pero solo somos capaces de observar en silencio lo que pasa, para luego correr despavoridos a ayudar a las víctimas y a tratar derescatar lo que quedó esparcido, destruido oenterrado por el agua y el barro.

El huracán María destruyó Puerto Rico, mientras Florida buscaba superar los estragos causados por el paso de Irma, uno de los más potentes de los últimos años. Dos semanas antes, millones de personas en Texas trataban de sobreviviren medio de la destrucción causada por Harvey, que hundió dos centímetros la corteza de la tierra ante el peso de los 4,5 billones de litros de agua que cayeron en tan solo cuatro días. Mas recientemente, Nate se sumaba a los anteriores dejando atrás una ola de desolación en Costa Rica, y convirtiendo el 2017 en el año que más huracanes registra en el último siglo.

Todo parece indicar que la naturaleza se está sacudiendo y como un monstruo gigante, busca el acomodo y el balance perdidopor el abuso ilimitado del que ha sido víctima.Mientras tanto, científicos y gobernantes en esta partedel mundo, discuten alrededor de una pregunta que parece retórica: ¿tienen relación los huracanes con el cambio climático?

El ingeniero mexicano Mario Molina, ganador del Premio Nobel de Química 1955 por sus investigaciones sobre la capa de ozono, en una entrevista al diario El País, explica: “El cambio climático no ocasiona estos eventos extremos, pero sí aumenta su intensidad. Los huracanes tienen que ver con la temperatura del mar. Y esa temperatura, ha subido como consecuencia del cambio climático. Los huracanes HarveyeIrma quizá habrían sucedido también sin cambio climático, pero su virulencia habría sido incomparablemente más baja: eso está muy bien documentado en la literatura científica.

Es claro que los cambios en la atmósfera de nuestro planeta no causan huracanes como Harvey o Irma. Pero el consenso entre los científicos es que el aumento del nivel del mar y las temperaturas más cálidas de los océanos, hacen que esos ciclones sean mucho más destructivos de lo que debieron haber sido, afirma CNN en uno de sus reportajes.

“La versión corta es que el cambio climático hace que estas tormentas y huracanes sean mucho peores”, dice Sean Sublette, meteorólogo de Climate Central, una organización sin fines de lucro que estudia el cambio climático. “En el caso de un huracán peligroso, el cambio climático hace que su efecto sea totalmente desastroso o catastrófico”.

Yo creo que lo importante no está en probar cuánta relación existe entre el cambio climático y la potencia de los huracanes, o en determinar si existen culpables detrás de tanto dolor. Lo importante está en aceptar que la gran mayoría nos sentimos ajenos, considerando el deterioro de la naturalezacomo un problema que otros tienen que abordar y resolver.

Los huracanes y sus efectos son como un baño de realidad que nos golpea por su crudeza y destrucción, invitándonos a reflexionar sobre la responsabilidad que tenemos sobre los bienes que Dios puso a nuestro cuidado. ¿Qué estamos haciendo al respecto?

Siendo consecuentes con el concepto de sostenibilidad,no podemos permitir que la atención de nuestras necesidades actuales, afectelas posibilidades de las generaciones futuras para atender sus propias necesidades. Nadie está exento de esa responsabilidad.