Gran conflicto social espera a nuevo presidente
Enviar

Sin importar quién sea electo el 1° de abril, lo cierto del caso es que un gran conflicto social le espera al nuevo presidente de la República.

Nuevos impuestos, el debate sobre los pluses salariales, la contención del gasto y las luchas de grupos de mujeres, universitarios y la comunidad LGTBI, podrían acabar con la relativa “paz social” que ha vivido Costa Rica en los últimos cuatro años.

Así lo advierten analistas, sindicalistas y activistas, quienes concuerdan en que “la democracia de la calle” se revitalizaría con el cambio de gobierno, sin importar si gana Carlos Alvarado del PAC o Fabricio Alvarado de Restauración Nacional, aunque con este último, la convivencia social se afectaría aún más.



De todos los grupos, los sindicatos son los más estructurados, ya que este miércoles firmaron una alianza pública que puso fin a más de 20 años de rivalidades internas.

El objetivo es enfrentar a varios enemigos comunes: nuevos impuestos y el recorte de pluses salariales.

Los gremios están inquietos por la negociación entre Casa Presidencial y los dos candidatos a la Presidencia, que permitió aprobar una vía rápida al plan fiscal, con lo cual, a mediados de mayo los costarricenses tendrían que pagar más por bienes y servicios que consumen. Se estima que el Estado recaudará ¢660 mil millones adicionales.

“Demandamos el retiro inmediato de la corriente legislativa de ese nocivo proyecto de ley y al mismo tiempo, queremos que en aras de la paz social, se convoque de manera urgente una mesa de diálogo, que incluya a los sindicatos, con el objetivo de abordar con equidad, el problema fiscal. De lo contrario, continuaremos con nuestro llamado a la democracia de la calle. Hicimos un llamado a nuestras bases para que se preparen si no se atiende nuestra petición”, dijo Albino Vargas, secretario del colectivo sindical Patria Justa.

Los sindicatos niegan que la presencia de Marvin Rodríguez, exdirigente del Sindicato de la Educación Costarricense (SEC) en la fórmula presidencial de Carlos Alvarado como vicepresidente, sea un freno para la confrontación social.

La proliferación de protestas con el cambio de gobierno no pasaría desapercibida, sobre todo, si se considera que el gobierno de Luis Guillermo Solís se ha caracterizado por mantener la mejor convivencia social desde 1992, cuando el Estado de la Nación empezó a medir ese fenómeno.

De hecho, el número de protestas está muy por debajo de las 781 que tuvo que enfrentar la expresidenta Laura Chinchilla en 2012, y aún menor a las 340 reportadas en el último año del gobierno de Óscar Arias, cuando el verdiblanco gozaba de una gran aceptación popular que impulsó la candidatura de su sucesora.

Por otra parte, la convivencia social podría verse más afectada en el próximo gobierno si ganara la elección el partido Restauración Nacional.

Esto, porque varios grupos sociales podrían acudir a la llamada “democracia de la calle” para hacerse sentir y evitar lo que consideran un retroceso de sus derechos.

Se trata de la comunidad sexualmente diversa y las feministas, quienes temen una mayor discriminación por orientación sexual y el cierre del Instituto de las Mujeres para crear el Ministerio de la Familia, respectivamente.

“Tenemos que unirnos sin ninguna distinción para enfrentar la arremetida de los grupos conservadores, quienes desean hacer de este país, una nación violatoria de los derechos humanos de las mujeres y la comunidad LGTBI. Para nosotros, Fabricio Alvarado de Restauración representa un grave peligro”, aseveró Marco Castillo, dirigente del colectivo Diversidad.

A la comunidad LGTBI le preocupa la oposición de Restauración a validar a una pareja gay como familia.
 


La advertencia

El conflicto social es prácticamente inevitable en los próximos meses, según analistas, sindicalistas y activistas, sin importar quién gane las elecciones a inicios de abril.

 

Francisco Barahona
Analista
Independiente

Si Fabricio Alvarado gana, va a tener un grupo numeroso de opositores en sectores relacionados con la comunidad LGTBI, las feministas y los sindicatos, molestos con el enfoque en contra de los derechos humanos y neoliberal que le dará a su gobierno.

Carlos Alvarado del PAC, al tener un vicepresidente sindicalista, va a tener encontronazos ideológicos con la clase empresarial de corte neoliberal.

Sin importar quién gane habrá un conflicto social importante, ya que los dos aspirantes están dispuestos a reducir el empleo público.

 

Vanessa Calvo
Analista
Independiente

Es de esperarse que con el cambio de gobierno se dé un pico en la conflictividad social, ya que los diferentes grupos quieren hacer acciones reivindicatorias de sus posiciones, tal y como lo ha señalado el Estado de la Nación en los informes que ha preparado sobre el tema.

Ninguno de los dos candidatos a la Presidencia de la República ha descartado la reforma al empleo público y por allí, es de esperarse que los sindicatos reaccionen.

En relación con otros temas como las minorías, las mujeres y la familia, hay que tener claro que esos cambios son resorte del Congreso y allí se puede disminuir un poco la tensión, debido al proceso implícito en la tramitación de leyes; no obstante, por ahí también habría eventuales protestas.

 

Marco Castillo
Dirigente
Movimiento Diversidad

Tenemos que unirnos sin distinción para enfrentar la arremetida de los grupos conservadores, quienes desean hacer de este país, una nación violatoria de los derechos humanos de las mujeres y la comunidad LGTBI.

Para nosotros, Fabricio Alvarado de Restauración Nacional representa un grave peligro, no solo porque amenazó con derogar el decreto que previene la discriminación de la población diversa en el sector público, sino porque no quiere acatar la resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en torno a nuestros derechos.

Sin duda, si gana él, serán cuatro años de mucha confrontación.

 

Luis Chavarría
Secretario
Undeca

Un objetivo fundamental que hemos valorado es defender el modelo de desarrollo histórico de Costa Rica, ya que los neoliberales lo están desmantelando.

Vamos a luchar por un modelo solidario, incluyente y justo para todos los costarricenses, sin importar quién gane en esta segunda ronda. Los dos representan una amenaza para los trabajadores.

La presencia de un sindicalista en la fórmula de Carlos Alvarado del PAC, no marca la diferencia, porque este quiere recortar pluses salariales y meterle más impuestos a la clase trabajadora.

 

Albino Vargas
Secretario
Patria Justa

Hace más de 20 años que los sindicatos no estábamos tan unidos como hoy, ante la amenaza de nuevos impuestos.
El déficit fiscal no se resuelve golpeando a la clase trabajadora.

No estamos acá apoyando a nadie, esto tiene que quedar claro, ya quede quien quede, mantenemos la tesis de confrontación social porque han negociado de espaldas al pueblo.

Este país no puede ser más desigual de lo que ya está y no se puede seguir castigando más a la clase trabajadora, por un déficit fiscal del cual no es responsable.



Ver comentarios