Gobierno prefiere ventas ambulantes antes que desempleo
El proyecto de ley pretende consolidar las ventas ambulantes en algunos sectores. Gerson Vargas/La República.
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Sin importar la proliferación de vendedores ambulantes que existe en el país, que muchas veces dificulta el libre tránsito, el Gobierno convocó a sesiones extraordinarias un proyecto que pretende reformar la Ley General de Salud, para comercializar frutas, alimentos empacados, preparados o para calentar.

La iniciativa pretende sacar de la informalidad a muchas personas que trabajan en la calle para que de una vez por todas estén en regla y paguen impuestos.

En la actualidad, para otorgar patentes comerciales o industriales a establecimientos de alimentos se deben obtener previa autorización del Ministerio de Salud, de lo contrario, son ilegales y por eso se pretende modificar el artículo 28 de dicha Ley.

“No es un tema de vender o no en la calle, sino comercializar sanitariamente y con la debida regulación. El mal manejo de alimentos se puede dar en cualquier otro tipo de establecimiento de no existir la debida manipulación”, destacó Luis Paulino Mora, viceministro de la Presidencia.

Laura Garro, diputada del Partido Acción Ciudadana (PAC), es la impulsora en la Asamblea Legislativa de esta iniciativa.

“La idea es que con la reforma se puedan vender productos que representan la idiosincrasia de los costarricenses como: patí, vigorón, prestiños, carne asada y tamales y así potenciar la economía de las zonas rurales. Es un proyecto de buena fe y no pretende nunca promover una competencia para los comerciantes formales, sino darles trabajo a las personas humildes”, aseguró la congresista.

El proyecto cuenta con apoyo de los diputados del Partido Liberación Nacional (PLN), Movimiento Libertario (ML), Frente Amplio (FA) y Unidad Social Cristiana, que esperan se apruebe pronto.

Y es que aunque el fin parece loable, lo cierto es que las cámaras empresariales afirman que la proliferación de vendedores ambulantes y comida sin supervisión irá en detrimento de la salud y de la seguridad.

La oposición a este proyecto proviene de la Cámara de Comercio de Costa Rica, la Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria y la Cámara Costarricense de Restaurantes y Afines, que temen que el Gobierno quiera legalizar la informalidad con un discurso populista.


Otras visiones

Los diputados apoyan la iniciativa; sin embargo, consideran que de forma paralela a la aprobación de esta propuesta debería fortalecerse la regulación por parte del Ministerio de Salud.

Natalia Díaz
Jefa de fracción
ML

El proyecto vendría a apoyar pequeños emprendimientos. Las regulaciones en salud pública siempre son importantes pero definitivamente hay normas que no mejoran la calidad del producto que se vende, pero que sí obstaculizan a esos nuevos emprendedores.

Maureen Fallas
Diputada
PLN

Este tipo de actividades lucrativas ya existen y lo único que quieren es ponerlas en regla y que las ventas se legalicen, sobre todo aquellas vinculadas con la identidad costarricense, pero manteniendo la supervisión del Ministerio de Salud.

William Alvarado
Diputado
PUSC

Estaría de acuerdo en modificar la ley de salud para consolidar las ventas ambulantes en sectores que están consolidados desde hace años, como por ejemplo, el caso de quioscos en Puntarenas, pero no para incentivar ventas ambulantes en las calles.

Edgardo Araya
Diputado
FA

Consideramos que es importante impulsar la comida criolla pero garantizando que los productos que se vendan sean elaborados y empacados con estrictas normas de salud y que no sean foco de enfermedades.


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