Gobierno de Laura Fernández se olvida del pragmatismo y condena dictadura de Daniel Ortega en Nicaragua
“Costa Rica siempre ha apoyado y abogará por unas elecciones libres, democráticas, transparentes y plurales”, dijo la Cancillería.
Por medio de un breve comunicado de prensa, el gobierno de Costa Rica condenó la dictadura en Nicaragua y las intenciones de Daniel Ortega de perpetuarse en el poder.
“Costa Rica siempre ha apoyado y abogará por unas elecciones libres, democráticas, transparentes y plurales en la República de Nicaragua. Costa Rica reitera su profunda preocupación por el cierre sistemático de los espacios cívicos y la persecución contra las voces disidentes”, dijo la Cancillería de Costa Rica.
Este domingo, Ortega aseveró que no se volverán a realizar votaciones en ese país. El dictador gobierna el país del norte desde 2007 y ayer anunció que la Asamblea Nacional, controlada por el oficialismo, trabajará para la aprobación de “leyes para que le pongan un muro, un bloque a los golpistas, a los vendepatria”.
“Ya quisieran ellos ganar elecciones para hacer reales (ganar dinero) con las escuelas. Pero que se olviden, aquí no volverá a haber elecciones, para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el gobierno, atrapar el poder”, indicó durante un acto en Managua en conmemoración del 47.º aniversario de la Revolución Sandinista, dijo Ortega en declaraciones que publicó la cadena CNN.
En el comunicado de Costa Rica, la Cancillería resaltó que “cabe recordar que, por la ausencia de condiciones y garantías requeridas, Costa Rica no reconoció el último proceso electoral de Nicaragua, ejecutado en 2021”.
Sin importar los cuestionamientos internacionales sobre violaciones a los derechos humanos en Nicaragua, la presidenta Laura Fernández defendió mantener una relación cordial con ese país a mediados de junio.
“Nosotros mantenemos una relación comercial histórica… no tenemos mayores espacios diplomáticos, pero sí tenemos una relación cordial entre dos naciones que comparten frontera”, expresó Fernández durante una entrevista con la cadena NTN24.
La mandataria evitó profundizar en las denuncias sobre la falta de libertades democráticas en Nicaragua, argumentó que cada nación define su propio rumbo político y distinguió la situación nicaragüense de la de Cuba y Venezuela en términos económicos.
“Dios con Nicaragua, Dios con Costa Rica y Dios con todos ellos, pues con sus problemas internos y su forma de gobierno que han elegido tener, y nosotros acá llevando la relación de vecindad de una manera pacífica, armoniosa en todo lo que se pueda”, afirmó la presidenta.